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25-Enero-2009

Defienden a su reina de belleza

Dorangélica de la Rocha/Especial Para Excélsior

El padre de la destronada Señorita Sinaloa 2008 se queja de lo que llama “manejo sensacionalista” del asunto; la han juzgado, dicen analistas, antes de demostrar si Laura Elena Zúñiga es culpable o no

CULIACÁN. La mirada del hombre es serena. Su voz también. Es atento y educado en el trato, pero no oculta que está muy dolido por el manejo sensacionalista que la gran mayoría de los medios y periodistas le han dado al caso de su hija, la cual, confía, pronto estará con su familia.

No es el único que piensa que a Laura Elena Zúñiga Huízar la han juzgado antes de demostrar su culpabilidad. Pero no sólo eso. “Se ha llegado al extremo de responsabilizarla hasta de la mala imagen que tiene el estado de Sinaloa”, una entidad que es productiva y poderosa económicamente, pero que durante décadas ha cargado con el estigma de ser violenta, cuna de líderes del narcotráfico.

“Sinaloa también es un lugar de hombres y mujeres trabajadores. La inmensa mayoría de nosotros somos gente de bien, pero por unos cuantos y cuantas, la llevamos todos”, se quejan a menudo muchos de sus habitantes.

Muchos hombres y mujeres a quienes se les ha implicado con el tema del tráfico de drogas, han nacido en el estado de Sinaloa, y en especial en el municipio de Badiraguato, territorio que sigue padeciendo una gran miseria, donde contrasta la presencia de algunas construcciones majestuosas con las casitas que son habitadas por campesinos que apenas comen frijoles con tortillas de maíz.

Aunque los sinaloenses siempre se han quejado de ese estigma de violencia, lo cierto es que nadie puede negar que vivir en Sinaloa en 2008 se convirtió en una pesadilla. Y fue a finales de ese año, especialmente sangriento para esta entidad del noroeste del país, cuando la suerte le cambió drásticamente a la joven reina de belleza, Laura Zúñiga.

Fue detenida en Guadalajara la noche del 22 de diciembre junto con siete individuos, a quienes se les implica con la delincuencia organizada, por llevar armamento y varios miles de dólares.

La noticia corrió como pólvora, y hasta El Sol de la Tarde, rotativo sinaloense de nota roja, le dedicó la portada a la joven. La tarde del 23 de diciembre, los automovilistas que esperaban el cambio de semáforo en el crucero de Xicoténcath y Niños Héroes, estaban intrigados al ver la amplia foto de la joven en un espacio que normalmente es ocupado por noticias policiacas. Los días posteriores vino “el linchamiento sobre la joven”, como dicen algunas de sus ex compañeras del Colegio de Bachilleres del estado de Sinaloa (Cobaes) número 26, donde la ex reina de belleza estudió la preparatoria, y profesoras del Liceo Profesional Rosales, donde se preparó como educadora especial, a nivel técnico.

Laura Elena Zúñiga Huízar estuvo en el grupo 603 vespertino. Sus profesores Jaime López Mendívil y José Robles la describen como una alumna calmada y disciplinada. “Se portaba muy tranquila y no le gustaba hacer relajo en el salón. De hecho, en ese tiempo era novia de un joven también estudiante de aquí”.

De acuerdo con documentos de control escolar de esta institución (Colegio de Bachilleres), Laura Elena obtuvo un promedio general de 7.70.

Asimismo, la maestra Gabriela Báez, quien fue profesora de Laura Elena Zúñiga Huízar en el Liceo Profesional Rosales, sostiene que la joven era muy tranquila y educada con los profesores. Que siempre hacía sus tareas.

Profesores tanto del Colegio de Bachilleres como del Liceo Profesional Rosales consideran que la crítica hacia la joven ha sido desproporcionada e irrespetuosa.

A un lado de la entrada del Cobaes se encuentra la tiendita a la que Laura acudía diario, acompañada de tres amigas de la escuela. “Pedían alguna torta, a veces refrescos o algo, se sentaban un ratito las cuatro. Eran tranquilas, no hacían relajo ni fumaban, como a veces lo hacían otras chamacas”, dice la dueña del establecimiento. Ella llamaba la atención por lo alta y bonita. Pero todas ellas se veían niñas buenas, recuerda.

Muy cerca de la preparatoria, por la calle Miguel Hidalgo y frente al mercado Rafael Buelna, en Culiacán, se encuentra uno de los establecimientos de don Jesús Zúñiga, el padre de Laura Elena. El señor vende discos de música norteña, banda y ranchera, así como de canciones de artistas de moda. El mercadito, como se le conoce en Culiacán al mercado Rafael Buelna, es un lugar muy visitado por gente de diversas rancherías, tanto de Sinaloa como de Durango. Ahí llegan personas de los pueblos de la sierra a surtirse de alimentos, semillas y todo lo que necesitan para sobrevivir. Se surten de mercancía para su propio consumo, pero también para vender a los vecinos de la sierra.

A raíz de la detención de su hija Laura Elena, don Jesús Zúñiga es muy visitado en su negocio por reporteros de distintos medios, pero él ya no quiere hablar del caso. Piensa que tiene todo el derecho de quedarse callado ante las preguntas de los periodistas, que además dice— siempre manejan la nota como ellos quieren. “Siempre dicen que uno dijo cosas que no dijo”.

Comerciantes que tienen sus negocios cerca del puesto de discos de don Jesús comentan que el padre de la modelo y ex reina de belleza es un hombre bueno y de mucho trabajo, pero que ya está cansado de atender a la prensa.

Una mujer que vende tacos frente al negocio de Jesús Zúñiga Carrillo dice que ella conoció a Laura y a sus cuatro hermanos desde niños. Y que son gente humilde que siempre ha vivido de su trabajo.

La casa de la familia Zúñiga Huízar, en la cual la ex reina de belleza ha pasado la mayor parte de su vida, es una vivienda sencilla, ubicada en la colonia Mazatlán. Al llegar a ella se observa un Chevy, propiedad de Laura Elena. La familia recibe a la reportera amablemente pero con muchas reservas. Prefieren no hablar, no quieren mostrar fotos de la niñez de Laura, porque eso sólo lo harían con el consentimiento de ella. “Ella siempre ha cuidado su imagen”, dicen.

La madre de Laura, doña Elena Huízar, se ve triste, pero atrás de esa tristeza se puede ver un rostro de facciones delicadas, bonitas, muy parecidas a las de la ex Señorita Sinaloa. La mujer no quiere hablar, sólo asegura que tiene fe en que todo salga bien porque su hija es inocente y está bien. Que su hija hablará cuando todo se haya resuelto.

La imagen de Laura Elena Zúñiga Huízar se ha proyectado como si fuera la única reina de belleza que ha ganado concursos de manera polémica, y como si fuera la única que se ha visto implicada con personas presuntamente vinculadas con la delincuencia organizada.

Sin embargo, el académico de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) Arturo Santamaría, ha realizado investigaciones profundas al respecto desde hace años.

La esencia de esas investigaciones ha sido divulgada a través de sus artículos en el periódico Noroeste, así como en su libro El culto a las reinas de Sinaloa y el poder de la belleza, editado por la UAS, donde da a conocer el contexto que envuelve a muchos concursos de belleza.

El semanario sinaloense Río Doce informó también sobre la incursión que ha tenido la mujer en general en el tema del narcotráfico, ya sea como víctima o victimaria: “Mujeres de armas tomar”.

Para la empresaria sinaloense Lourdes Sánchez, “esta joven ha recibido un linchamiento sin saber siquiera si es culpable o no. Todo mundo se le fue encima y se le responsabilizó incluso de la mala imagen que tiene el estado, cuando todos sabemos que contamos con este estigma desde hace décadas.

“Es triste que Sinaloa tenga esa fama, porque aquí hay mucha gente trabajadora. Hay mujeres que además de ser guapas son inteligentes y les gusta trabajar; no sólo la vanidad importa. Esa imagen que se ha querido proyectar de la sinaloense de que sólo le importa su arreglo y nada más, es falsa; a la mujer de Sinaloa, además de la belleza, le gusta prepararse. La prueba está en que hay mucha mujer destacada aquí”, afirma Sánchez.

De la misma manera, Sandra Sauceda, también empresaria, afirma que como mujer le duele la imagen que se quiere proyectar de la sinaloense. “Esa imagen de vanidad y de envidia entre nosotras mismas. Seguramente hay mujeres que así son, pero no es la mayoría”.

Para la abogada María Luisa Zambada Gallardo, ex procuradora de la Defensa del Menor y la Familia, en el Sistema DIF de Sinaloa, Laura Elena Zúñiga es víctima de las circunstancias y de la cultura que se tiene en Sinaloa y cada vez más en México. Piensa que el manejo mediático que se le ha dado a este caso ha sido injusto y que bastaba con la vergüenza de la cual fue objeto al ser despojada de sus títulos de belleza, tanto local como internacionalmente. Además, aún se ignora si es culpable, dice.

Y cuestiona: “¿Cuántos casos habrá de estos, que no han salido a la luz porque se trata de personas que no son públicas, como lo es esta joven? No nos vayamos muy lejos, ahí están los concursos de reinas de las escuelas. Se sabe que siempre gana la que junta más dinero y la que lleva la música más cara a las reuniones con estudiantes, durante el proceso del concurso.

“Son muchos factores: está la familia, la escuela, el entorno. E incluso cuando las personas hayan recibido un buen ejemplo de sus padres, no debemos juzgarlos a ellos, si al final sus hijos se relacionan con personas que presuntamente tienen problemas de este tipo. Es una situación muy difícil que tiene mucho que ver con la cultura, donde a la mujer se le ve como un objeto sexual, donde el dinero es muy importante y donde la belleza es una forma de vida, cueste lo que cueste. Eso es triste”, finaliza Zambada.

Por su parte, Anajilda Mondaca Cota, académica de la Universidad de Occidente en Sinaloa, quien actualmente cursa el doctorado en estudios científicos sociales en el ITESO, en Guadalajara, y quien es autora del libro Las mujeres también pueden. Género y narcocorrido, afirma que estamos ante una realidad muy clara: la incursión cada vez mayor y, sin límites, de la mujer en el narcotráfico.

Desde su visión, el asunto de la ex reina de belleza ha sido muy escandaloso porque se trata de una mujer pública, pero hay datos que demuestran que la mujer en general cada vez más es implicada en asuntos relacionados con el narcotráfico, independientemente de que sea culpable o no.

Considera que hay que reconocer este problema de una vez por todas, ver lo que hay atrás, qué lo provoca. Hay que darle un tratamiento en su justa dimensión y hacer una propuesta, porque hay muchos factores que deben atenderse, en la familia y en la sociedad.

Como dicen las entrevistadas en torno a este caso: “Se afirma que a la mujer no hay que tocarla ni con el pétalo de una rosa”, pero a la mujer, por diversas circunstancias, le está tocando ser víctima y también victimaria en los casos relacionados con la delincuencia organizada, coinciden.

“Esto es algo delicado porque es la mujer el punto de unión dentro de una familia. Entonces, deberíamos analizar qué está pasando no sólo a las mujeres sinaloenses, sino a todas las mexicanas. Y qué está pasando con esa solidaridad que deberíamos tener entre nosotras mismas”, añaden.

Hoy Laura Elena espera que concluyan los 40 días de su arraigo. Espera la libertad de siempre. Pero, ¿qué le espera a esta joven después de todo esto? Su familia, amigos, vecinos y profesores esperan que ella pueda regresar a su hogar y que sea liberada de cualquier responsabilidad legal, porque confían en ella.

La ruta de la reina

Laura Elena Zúñiga nació en Culiacán el 3 de enero de 1985. Hija de Jesús Zúñiga y Elena Huízar, tiene cuatro hermanos.

Estudió en el Colegio de Bachilleres de Sinaloa y más tarde, la carrera de técnica educadora en el Liceo Profesional Rosales.

Fue coronada Nuestra Belleza Sinaloa el 8 de julio de 2008 y Reina de Hispanoamérica, en Santa Cruz, Bolivia, el 30 de octubre siguiente.

Fue detenida el 22 de diciembre de 2008, junto con siete individuos implicados con la delincuencia organizada.
El 3 de enero cumplió 24 años.

 

Las dos caras de un estado

Si bien Sinaloa ha adquirido una leyenda negra, a partir del auge de sus organizaciones criminales, ese estado tradicionalmente ha sido un emporio agrícola y un destino turístico importante:

En Sinaloa hay un gran crecimiento económico... pero es subterráneo. Viene como resultado de actividades criminales, especialmente del narcotráfico, que ha sentado ahí sus reales.

Cada año en Sinaloa se adquieren más de 13 mil automóviles nuevos, de lujo. Culiacán es la ciudad mexicana donde se adquieren más pick ups de lujo.

Durante el año pasado, la violencia generada por los narcotraficantes, en sus pugnas por controlar las rutas del trasiego de estupefacientes, dejó un saldo de 850 personas muertas.

En lo que va del año, esa cifra en Sinaloa supera ya los 35.

Sinaloa, estado conocido como “el granero de México”, proporciona 30 por ciento de la producción agrícola nacional.

Tiene más de 1.2 millones de hectáreas de cultivo, equivalentes a seis por ciento del territorio fértil del país.
Además de ser un estado eminentemente agrícola (gracias a sus 11 ríos y sus 11 presas, que vuelven sumamente fértil su tierra), Sinaloa cuenta con una de las flotas pesqueras más grandes del país.

En el rubro de educación y cultura, la Universidad Autónoma de Sinaloa es una de las mejores del país.

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