Se trata de lograr mayor transparencia en materia de procesos de licitación, así como cerrarle el paso a las prácticas de corrupción
Con el voto unánime de PAN, PRI y PVEM, el pleno del Senado de la República aprobó las reformas a la ley que regula las licitaciones gubernamentales, con el fin de hacerlas más transparentes, cerrarle el paso a la corrupción y permitir un ahorro de al menos 10% en el gasto gubernamental en el pago de obras y servicios.
El tema generó la inesperada presencia de las perredistas Yeid-ckol Polenvsky y Rosalinda López para intentar frenarla, pero la reforma ya se había aprobado y salió de inmediato al Ejecutivo federal para su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
Se trata de una reforma a la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público presentada por el diputado priista Eduardo Sánchez y que provocó el cabildeo de la senadora Po-lenvsky en contra.
Incluso el propio diputado relató a Excélsior que la senadora lo invitó a comer y cuando llegó al lugar se sorprendió al encontrar a la gente de la Canacintra.
Ayer, Gustavo Madero, presidente de la Comisión de Hacienda en el Senado, explicó que esta reforma permitirá la modernización del sistema de adquisiciones gubernamentales, al incorporar la figura de subastas en reversa, una vez que se hayan cumplido con todas las disposiciones de la licitación.
Argumentó que se protege a las pequeñas y medianas empresas al colocar un estímulo adicional para el caso de las licitaciones restringidas y se introduce la obligación de adjudicarles cuando menos 50% de las adquisiciones, y cuando se trate de licitaciones nacionales generar la igualdad de circunstancias.
“Estimamos que puede tener un impacto muy positivo en las compras que hace el sector público federal, de aproximadamente del nueve por ciento del PIB, lo que equivale a un ahorro del 10% de estas compras se puede traducir en un ahorro del uno por ciento del PIB, en caso de que todas las licitaciones se hicieran con esta modalidad”, añadió Madero, legislador del PAN.
En entrevista posterior, el priista José Calzada explicó que se trata de una reforma que apuesta por la transparencia en el proceso de las licitaciones, genera ahorros para el gobierno federal y pone fin a la corrupción en estos procesos.




