Según el Indice Nacional de Corrupción y Buen Gobierno, las familias más pobres gastan hasta 18% de sus recursos
La corrupción en México sigue teniendo un costo alto. Las familias mexicanas dedican el 8 por ciento de su ingreso a pagar mordidas y las familias más pobres llegan a gastar hasta 18 por ciento de su ingreso en corrupción.
El Índice Nacional de Corrupción y Buen Gobierno 2007 mide la incidencia de corrupción en la vida cotidiana de los individuos, recorre 35 trámites ante al gobierno y localiza los focos rojos de la opacidad.
De acuerdo con Transparencia Mexicana, la corrupción es un impuesto regresivo para las familias más pobres.
Resalta que los jefes de familia más jóvenes y más educados son los que más inciden en prácticas de corrupción.
En total, en 2007 se destinaron 27 mil millones de pesos para pagar mordidas lo que representa el presupuesto del Poder Judicial de la Federación, cinco veces las transferencias federales a los estados más atrasados como Chiapas, Guerrero y Oaxaca, y lo mismo que se destina para los programas destinados a la población indígena.
De esta más reciente medición se desprende un ranking de entidades de la república más transparentes y otro de las más corruptas aunque, la verdadera riqueza está en conocer cómo se han movido hacia la transparencia o hacía la opacidad, ciertos gobiernos de la República.
Por ejemplo, el Estado de México presenta un problema en sus calles, sus habitantes perciben que por estacionarse en la vía pública, pagan a un " franelero " -que la autoridad permite que esté ahí-, demasiado dinero.
De este diagnóstico se desprende que las políticas públicas anti corrupción y la facilitación de trámites como el gobierno electrónico, el pago vía línea de captura bancaria, etcétera, sí inhiben la corrupción.
Los que recibieron mejor calificación en los 35 trámites evaluados fueron Colima , Aguascalientes, Guanajuato, Nayarit y Michoacán .
Los que recibieron peor calificación son Estado de México, Distrito Federal, Tlaxcala , Puebla y Morelos.
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