Deberá presentar ante el Congreso de la Unión el resultado de los estudios para ampliar el sistema de refinación
Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Secretaría de Energía (Sener) disponen de tres meses para presentar al Congreso de la Unión el resultado de los estudios de factibilidad técnica y económica para construir en México la nueva refinería que anunció la víspera el presiente Felipe Calderón.
Hace unos meses, el Congreso de la Unión, en el decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2008 añadió un nuevo artículo para "obligar" a Pemex a realizar los estudios de prefactibilidad, a fin de ampliar el Sistema Nacional de Refinación.
De acuerdo con el mandato del Legislativo, el informe deberá proponer la ubicación del nuevo complejo, las características tecnológicas y capacidad de proceso, así como desglosar el impacto que tendría para la política energética del país.
Los estudios deberán considerar la construcción de infraestructura adicional, como el tendido de nuevos ductos, la instalación de nuevas terminales de distribución y almacenamiento.
El Congreso de la Unión le pide a Pemex que también le entregue información relacionada con el mercado en cuanto a volúmenes de venta, clientes, ingresos promedio a captar con la comercialización de los petrolíferos de esta nueva refinería.
Sin embargo y de acuerdo con el diagnóstico "Fortalecimiento de Pemex" que la titular de la Sener, Georgina Kessel, entregó a diputados panistas, se requieren de cinco a seis refinerías para atender la demanda nacional de petrolíferos, además de convertir a México en país exportador.
El Sistema Nacional de Refinación está conformado por seis refinerías, cuya producción de petrolíferos como gas licuado, diesel, combustóleo, gasolina, turbosina y diesel es de 1.5 millones de barriles diarios.
De este total, 456 mil barriles son de gasolina, 214 mil de gas licuado, 360 mil de diesel y 272 mil de combustóleo.
En cuanto a gasolinas, el país enfrenta un déficit de aproximadamente 305 mil barriles diarios que se importan del mercado internacional, mientras que Pemex importa otros 86 mil barriles de gas licuado.
Ante el déficit de petrolíferos en el país, en la administración pasada, Pemex presentó la propuesta de reconfigurar el Sistema Nacional de Refinación como una alternativa para desahogar los cuellos de botella en el sistema y aumentar la capacidad de procesos.
No obstante, el proceso de reconfiguaración presentó desfases en cuanto a tiempo y costos, y el caso más evidente es el de la refinería Minatitlán, ubicada en Veracruz.
El proyecto tiene dos años de retraso, pues debió entrar el operación en 2006, en tanto que el costo de la reconfiguración pasó de 12 mil 306 millones de pesos en 1998 -cuando el Congreso de la Unión aprobó el proyecto- a 32 mil 581 millones de pesos a la fecha.
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