Tania Vázquez permanece resguardada por policías en el Hospital Rubén Leñero
Tania Vázquez Muñoz, quien resultó herida el pasado 15 de febrero en el estallido de Avenida Chapultepec, cumplió 10 días internada en el Hospital Rubén Leñero bajo fuerte resguardo de las policías judicial y capitalina.
La joven de 22 años es sospechosa de haber participado en la fallida colocación del artefacto, que según la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), tenía como objetivo asesinar a un alto directivo de la Secretaría de Seguridad Pública local.
Por ese motivo, la juez 59 en Materia Penal obsequió la orden de arraigo contra la inculpada, y desde ese momento, casi un centenar de uniformados y agentes reforzaron la seguridad en el referido nosocomio.
Policías preventivos están a cargo de la vigilancia en el perímetro exterior y del cierre a la circulación en la avenida Salvador Díaz Mirón, donde se encuentra el hospital, colonia Santo Tomás. Además, verifican cada vehículo que entra en las instalaciones y a cualquier persona que consideren sospechosa.
En tanto, los agentes judiciales se encargan de la vigilancia interior en el Rubén Leñero, así como de cumplimentar al instrucción dada por el procurador capitalino, Rodolfo Félix Cárdenas, de que sólo sea la madre de Tania la única en poder visitarla, además de las autoridades.
La PGJDF informó que de acuerdo con los reportes médicos la salud de Vázquez Muñoz evoluciona favorablemente, por lo que se prevé que en una semana más sea dada de alta.
Por su presunta relación con los hechos del 15 de febrero, también se encuentran arraigados Hugo Aldace Larios, alias "El Gordo" y Daniel Ramírez Avila, "El Nazi", detenidos el pasado jueves por elementos de la policía capitalina en calles del barrio de Tepito.
Al igual que Tania el delito que se les imputa a los acusados es el de ataques a la paz pública, que de acuerdo con el Artículo 362 del Código Penal del Distrito Federal alcanza una pena de hasta 30 años de prisión.
La principal línea de investigación de la PGJDF apunta a que los tres arraigados forman parte de una red de narcomenudistas que operan en Tepito, y que en un intento de ajuste de cuentas o venganza habrían planeado asesinar a un alto mando de la policía capitalina.
Antes del próximo 23 de marzo, la PGJDF deberá reunir los elementos de prueba para sostener su indagatoria y consignar a los indiciados.
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