El palacio de gobierno fue sitiado. Soldados armados custodiaban el edificio estatal
CULIACÁN, Sin.- El palacio de gobierno fue sitiado. Soldados armados custodiaban el edificio estatal, cada uno a diez metros de distancia. El perímetro de la denominada “base blanca”, en la colonia Jorge Almada, fue patrullado por vehículos artillados.
Por primera vez en este tipo de encuentros un helicóptero Escorpión equipado con lanzacohetes y una ametralladora vigilaba la sede donde se reunió el Gabinete de Seguridad Nacional. El cónclave federal se realizó en la ciudad considerada como uno de los principales centros de operación de Joaquín El Chapo Guzmán y Arturo Beltrán Leyva.
“Parece como si estuviéramos en guerra”, dijo cuando se interrumpió la circulación vehicular sobre la avenida Lázaro Cárdenas, una de las vías con mayor afluencia vehicular de la ciudad.
Tiene 53 años y se llama Carmelita Millán, descansó en un escalón de una tienda que se ubica frente a la sede de gobierno y no tuvo otra alternativa más que esperar a que concluyera la reunión. “Voy para el centro y pues caminando no llego, ya ve que no hay transporte por esta calle y ni pa’ donde darle jale, parece que estuviéramos en guerra ¿verdad? Aquí traigo mis seis pesos para el transporte, pero nada más me quedé con las ganas, a ver a qué hora pasa esto”.
Las Fuerzas Armadas tomaron el edificio de gobierno a las 00:00 horas del pasado 12 de mayo, las actividades administrativas se suspendieron, los burócratas tuvieron un día de asueto no calendarizado.
El edificio se “limpió” con detectores de explosivos en mano y binomios caninos ya que a la reunión asistiría el alto mando: Juan Camilo Mouriño, secretario de Gobernación; Miguel Galván, titular de la Defensa Nacional; Eduardo Medina Mora, procurador General de la República.
Personal de las Fuerzas Especiales se mantuvo atento al paso del convoy del Gabinete de Seguridad Nacional, desde el Aeropuerto hasta el palacio de gobierno estatal.
En la estrategia militar participaron más de 200 efectivos, los que ayer arribaron en aviones de Puebla y el Estado de México; algunos soldados fueron asignados para la seguridad de Navolato y sólo presentaron sus armas.
Algunos comercios bajaron la cortina, como en toque de queda, en la ciudad donde se han registrado más de 127 ejecuciones, todas vinculadas con la delincuencia organizada y el narcotráfico.
La plaza pública del edificio de gobierno se convirtió en espacio restringido sólo para la operación militar, “el que pasa va directo a donde se dirige, nadie puede deambular o andar paseando mientras estemos aquí”, ordenó el capitán de la milicia que controlaba el acceso a la sala de prensa.
Al mediodía los solados de la 9ª. Zona Militar también tuvieron noticia, todos se van a quedar en la entidad: “Inició de manera formal el Operativo Conjunto Culiacán-Navolato”.




