Arranca en el Congreso de EU el debate para dar dinero a México; llaman a bajar la demanda de estupefacientes
WASHINGTON.- El Congreso estadunidense inició ayer el análisis de la Iniciativa Mérida en medio de diferendos entre legisladores del Partido Demócrata y del Republicano sobre el modo de ayudar a México en la lucha antidrogas. El presidente del subcomité de Asuntos del Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes, el demócrata Eliot L. Engel, se quejó de que el Congreso no fue consultado por el presidente George W. Bush —republicano— para delinear el programa, y consideró que no fue un buen comienzo para un “esfuerzo bilateral tan importante”. En esta opinión fue secundado por William Delahunt, su correligionario.
Engel, integrante del partido que tiene la mayoría en el Congreso, señaló que Estados Unidos también debe desarrollar un plan para reducir la demanda de drogas en su territorio y el trasiego de armas desde ese país a México. El legislador señaló que 90% de las drogas que entran a EU pasan por México y que la violencia entre cárteles dejó unos cuatro mil muertos en los dos últimos años. Engel recordó que los cárteles de Colombia dieron lugar a los de México, y que los criminales seguramente encontrarían otras rutas, posiblemente a través de países pobres del Caribe como Haití para transportar la droga a EU si México dejara de ser una opción.
Dan Burton, el republicano de más alto rango del subcomité, felicitó a Bush y a Felipe Calderón por haber desarrollado un plan “totalmente consistente con la soberanía y derechos de los mexicanos”. “Espero que seamos capaces de movernos con celeridad para construir una nueva relación de México y Estados Unidos”, dijo Burton. Henry Cuellar, demócrata por Texas, calificó el plan como un “buen paso”, y señaló que podría ser objeto de “ajustes”. En su turno, la directora de la Oficina de Washington para América Latina, Joy Olson, advirtió que si EU y México no son “cuidadosos”, el nuevo plan puede terminar dando poder y dinero “a individuos corruptos y a instituciones que no rinden cuentas”. La organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch pidió al Congreso oponerse a la ayuda a menos que ésta incluya condicionamientos para terminar “los abusos” contra esos derechos de parte de la fuerzas mexicanas de seguridad. Según la oficina de responsabilidad de gobierno del Congreso, conocida como GAO, casi toda la cocaína que se produce en los países andinos, especialmente Colombia, estaba entrando a EU por México.
La Iniciativa Mérida prevé un apoyo de Estados Unidos a México durante tres años para combatir la delincuencia organizada y el narcotráfico. Para 2008, Bush propuso que se entreguen 500 millones de dólares; esto es lo que ahora se discute. El plan no incluye la llegada de militares de EU a México, pero sí implica la capacitación de agentes mexicanos y colaboración en tareas de inteligencia.




