Afirman que pese a que no avalaron y no fue una acción discutida fueron solidarios
El coordinador de los diputados de la corriente Nueva Izquierda del PRD en San Lázaro, Octavio Martínez, consideró que valió la pena la toma de la tribuna por 16 días, aunque no fue una acción discutida y aprobada al interior del grupo legislativo.
En entrevista Martínez Vargas aclaró que pese a que no fue sometida a consenso esa medida, Nueva Izquierda fue solidaria con ella, aunque "no avalamos la clausura que se dio de manera parcial por algunos compañeros".
Al respecto, aclaró que la clausura del Congreso no fue mandatada por el partido o por sus instancias máximas de gobierno, sino por Andrés Manuel López Obrador.
Confió en que la liberación de las tribunas en ambas cámaras sea una señal de que se puede componer el rumbo del partido, ya que "es un avance el que se haya aceptado el debate, pues había preocupación por el tono de Andrés Manuel".
Los diputados federales del PRD "seguimos creyendo en la vía parlamentaria y vamos a ir al debate con nuestros mejores argumentos y con especialistas".
Reconoció que el costo político que deben pagar por las decisiones unilaterales que se tomaron por algunos es que se aprobara la Ley de Adquisiciones y reformas al Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, sin la opinión ni el voto de los legisladores del FAP, lo que es lamentable.
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