El zootecnista Jaime López aseguró que los especímenes recibían cuidados profesionales y especializados
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) se hará cargo de los seis felinos y un simio incautados por la Policía Federal a un grupo de presuntos integrantes del cártel colombiano de Cali en un domicilio cercano al Desierto de los Leones.
Una pareja de leones, un tigre blanco y un albino, así como dos panteras negras, permanecen en el inmueble ubicado en el kilómetro 30 del Camino al Desierto de los Leones, colonia Santa Rosa, en la delegación Alvaro Obregón.
El médico veterinario zootecnista Jaime López, de la Unidad Canina de la Policía Federal, aseguró que los especímenes en peligro de extinción recibían cuidados profesionales y especializados.
Dijo que desconoce el presupuesto que tendría que utilizarse para los cuidados de animales de ese tipo, pues en ellos se necesita desde vacunas, revisiones periódicas, niveles de alimentación, tratamientos y curaciones para mantenerlos en óptimo estado, como fueron encontrados.
Al llegar al inmueble sólo se han efectuado inspecciones oculares que dejan ver un estado saludable tanto de los felinos como de un primate, el cual descartó que fuera chimpancé, orangutan o mandril, pues dijo que desconoce el tipo de mono del que se trata.
Por las condiciones y la disposición como se encontraba ese zoológico particular, los animales eran alimentados con pollo y conejos, los cuales eran arrojados vivos para mantener el instinto de cacería de los felinos, detalló.
En virtud de las cantidades de carne que requieren los leones, las panteras y los tigres, sería necesario invertir unos cuatro mil pesos diarios en comida independientemente de los demás cuidados que requieren, señaló el especialista.
Las jaulas están dispuestas para contemplar los animales, al fondo de un jardín que tiene un pequeño lago artificial de unos 80 metros cuadrados en el que lucen un hipopótamo de fibra de vidrio de tamaño natural asomando el lomo por la superficie del agua, así como un cocodrilo de cemento.
Otras dos figuras de cemento de cocodrilos parecieran acechar al hipopótamo, mientras que una garza del mismo material observa la escena del otro lado del lago y frente a un puente colgante de madera con cables de acero.
El rugido de los felinos se escucha perfectamente en lo que parece un sótano, pero se trata de una cueva habilitada como spa simulando una caverna con formaciones rocosas y puntiagudas del techo hacia lo que se asemeja a un lago subterráneo en una gruta.
De acuerdo con las evidencias encontradas, el área de caballerizas de la residencia se encontraba vacía y también es claro que el inmueble no era habitado cotidianamente.
El refrigerador, el fregadero, las alacenas y la mesa de la cocina permanecían en disposición para una fiesta con alimentos sencillos que puedieron haber sido sándwiches, aunque con vinos de mesa finos.
Los closets no contenían ropa de cambio o de uso continuo, sólo unas cuantas prendas para dormir y la muda de un día; las sábanas fueron retiradas de la cama y en el jacuzzi con acabados de madera aún estaban los estropajos y jabones recién empleados durante el operativo del sábado.
En los libreros de la estancia del comedor y de la sala de juegos sólo permanecen algunos libros de ornato, ninguno de ellos real, pero esos muebles también están semivacíos.
La colonia Santa Rosa es una zona residencial exclusiva que se ubica muy cerca del Desierto de los Leones, en cuya entrada se observa un letrero que prohíbe la entrada de visitantes con animales.
Los acabados y la decoración de la vivienda son una extraña combinación de estilos y gustos arquitectónicos entre columnas de madera tallada, herrería armada con retorcidos tallos de fierro y hojas, así como estatuillas de origen hindú, figuras egipcias e incluso pirámides en las partes superiores de las columnas.
Incluso en la cueva habilitada como baño hay chimeneas en las que se observan escasos restos de ceniza, lo que deja de ver que había un permanente mantenimiento y limpieza del inmueble.
Se presume que los presuntos narcotraficantes pagaban el mantenimiento diario del inmueble, el cual incluía el cuidado de los animales con personal de la región, pues se observó que los jardineros salían de las casas vecinas poco después del mediodía como se presume pudieron haber dado mantenimiento al inmueble.
En breve, la Secretaría de Seguridad Pública y el agente del Ministerio Público federales podrían determinar quién es el propietario de la casa y si tiene vínculos con los presuntos narcotraficantes detenidos la noche del sábado.
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