Tras reconocer como “incipientes” los primeros resultados del acuerdo nacional contra la inseguridad, el Presidente insistió en su llamado a la unidad entre gobiernos locales y federales contra el crimen organizado
Aunque de manera incipiente, el Acuerdo Nacional por la Seguridad presenta ya los primeros resultados de un camino de cooperación y corresponsabilidad que ahora debe traducirse en mejoras palpables para los ciudadanos, evaluó ayer el presidente de la República.
Sin embargo, al encabezar la sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública para revisar los compromisos pactados hace casi un mes, Felipe Calderón argumentó que es tiempo de redoblar esfuerzos en la recuperación de México “de las manos de la delincuencia”, una vez que en la tragedia de Morelia ha mostrado los alcances de su brutalidad.
“Es un momento de definiciones históricas. Lo que hagamos o dejemos de hacer después de este 15 de septiembre marcará para siempre la manera en la que los mexicanos del futuro recordarán este momento de nuestra historia. De nosotros depende convertirnos en la generación que enfrentó y derrotó con decisión, unidad y firmeza a los enemigos de México. La generación que, por encima de diferencias políticas, se supo unir a lo esencial en el momento histórico que se le exigió”, expuso en su única intervención hacia el final del encuentro.
Antes, también en Palacio Nacional, el Ejecutivo federal desayunó en privado con los gobernadores para afinar una iniciativa de ley que haría obligatoria la coordinación en el combate a la criminalidad.
El texto de lo que sería la propuesta de Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública busca diseñar mecanismos que garanticen la eficacia en operativos y acciones conjuntas entre federación, estados y municipios.
“Estoy seguro que una vez analizado por el grupo de trabajo de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) y puesto también al análisis de los alcaldes, representados aquí en este Consejo, por sus asociaciones nacionales, la próxima semana estaremos en posibilidad de presentar a la consideración del Honorable Congreso de la Unión una buena iniciativa que permita coordinarnos de manera más eficiente, señalar también responsabilidades y consecuencias, y cumplir así otro de los compromisos del Acuerdo Nacional”, confió Calderón.
Celebró el consenso alcanzado por parte de todas las autoridades estatales en torno a la estrategia nacional e integral contra el secuestro, al admitir que éste es uno de los delitos que más lastima a la sociedad mexicana, obligando a los gobiernos a “hacer todo lo que esté en nuestras manos para acabar con él”
Calderón se congratuló del diagnóstico compartido sobre ese ilícito y de la formulación de programas que son, dijo, específicos y adecuados a la realidad de cada entidad.
“Estamos decididos a golpear de manera contundente a una delincuencia que pretende dañar a la Nación despreciando el Estado de derecho y el régimen de libertades que nos hemos dado los mexicanos a lo largo de nuestra historia gloriosa”, planteó.
Durante casi dos horas se desahogó una agenda diversa que incluyó la designación y toma de protesta a Monte Alejandro Rubido García como secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública; la presentación de dicho diagnóstico, con el señalamiento de que la mitad de las entidades carece de unidades especiales para combatirlo, uno de los puntos clave de la estrategia ahí avalada.
En su mensaje, Calderón comentó lo expuesto por el secretario de la Defensa Nacional, general Guillermo Galván, en el cumplimiento de otro de los compromisos gubernamentales previstos en el Acuerdo: dar celeridad a la expedición de licencias colectivas de portación de armas de fuego, a condición de que se garantice la honestidad de los cuerpos policíacos que las usan.
“El objetivo es equipar con mayor capacidad de fuego a las fuerzas del orden para que puedan enfrentar una delincuencia que ha ido escalando cada vez más sus niveles de violencia, en un intento por replegar a la autoridad y por intimidar a los ciudadanos”, aseveró.
El mandatario federal dijo reconocer la voluntad de todos los poderes y órdenes de gobierno para recuperar la seguridad, así como la condena unánime del atentado del lunes que calificó de “cobarde” y “miserable”, tema que marcó su llamado a seguir la ruta del Acuerdo.
Una vez más quedó pendiente la imagen del saludo entre Calderón y el gobernante capitalino Marcelo Ebrard, quien pronto buscó la salida, al tiempo que el mandatario federal se disponía a recorrer cada uno de los lugares de los gobernadores. De nueva cuenta, el presidente llamó a respaldar el despliegue de la fuerza del Estado, a la que describió como legítima, democrática y pública.
Cerró el mensaje con una convocatoria a la sociedad a que “nos mantengamos unidos en esta lucha, que es superior a cualquier interés parcial. Una lucha que es, precisamente, del interés nacional, superior a los intereses parciales por legítimos que estos sean”.
Confió en la vigilancia, denuncia y participación de la sociedad para concretar una cultura de legalidad que sigue pendiente, por lo que desde ese momento anunció su apoyo al Observatorio Ciudadano previsto en el Acuerdo por la Seguridad.




