Un sacerdote de Ciudad Juárez niega acceso a iglesia a cortejo fúnebre al escuchar disparos
CIUDAD JUÁREZ, Chi. Un párroco de Ciudad Juárez negó el acceso a su iglesia a un cortejo fúnebre, al escuchar detonaciones de armas de fuego, realizadas por un comando de hombres fuertemente armados, quienes dispararon al aire para detener el sepelio, y llevarse a dos de los participantes del mismo, uno de los cuales fue ejecutado y arrojado en calles de una colonia aledaña.
Los dolientes se quejaron del sacerdote, pues luego de la balacera y el levantón de dos asistentes al cortejo, les haya cerrado las puertas de la iglesia San Pedro y San Pablo, y solamente haya salido hasta la calle a darle la bendición al occiso.
De acuerdo con el relato de algunos de los asistentes al sepelio, una cuadra antes de llegar a la iglesia, un comando de hombres armados a bordo de dos vehículos, se introdujo a la caravana mortuoria y dispararon al aire, para detener la marcha del cortejo y secuestrar a dos hombres jóvenes que acompañaban al occiso.
Los hechos se ocurrieron alrededor de las 15:00 horas del pasado martes, cuando el cortejo fúnebre se dirigía a la iglesia de San Pedro y San Pablo, y estaba a punto de ingresar a la misma.
Al escuchar el párroco las detonaciones cerró las puertas de la iglesia, impidiendo con ello el acceso del cortejo, lo que provocó la indignación y enojo de los familiares del occiso, quienes ya habían olvidado el incidente y ahora querían recibir la bendición para enterrar al difunto.
Ante la insistencia de los dolientes de dar la bendición al occiso, el sacerdote accedió a hacerlo, pero no abrió la iglesia ni les permitió el acceso, sólo concretó a salir a la calle donde se encontraba el féretro y ahí le dio la bendición.
Personal de la parroquia pidió discreción por la delicadeza del tema y ante la ausencia del párroco, explicó que en ningún momento se negó la misa de cuerpo presente al difunto, como se creyó en un principio.
El párroco de la iglesia, Antonio Salcido, no fue localizado ayer porque era su día libre.
El difunto, Enrique Zamora Acosta, de 21 años, fue ejecutado el pasado fin de semana en su domicilio.
En cuanto a los dos jóvenes que fueron levantados, el cuerpo de uno de ellos fue localizado minutos después, con disparos de arma de fuego.
Con información de El Diario de Juárez



