En el último adiós a Ángel Uriel Herrera García, la octava víctima del atentado del 15 de septiembre
MORELIA.— En el último adiós a Ángel Uriel Herrera García, la octava víctima del atentado del 15 de septiembre, su padre Miguel Ángel Herrera exigió justicia por la muerte de su hijo y que la autoridad sea competente en la investigación para que la tragedia no quede impune.
De los autores del atentado no quiere ni hablar, “no valen la pena”, dice.
“No se merecen que uno este acabándose la mente en pensar en ellos. Son personas sin escrúpulos que hacen tanto daño a personas inocentes, como mi hijo, que no hacía otra cosa que darle amor a la gente que lo rodeábamos”, dijo con lágrimas Miguel Herrera, a unos minutos de cremar a su hijo y depositarlo en una urna del panteón Jardines del Tiempo de la capital michoacana.
Rodeado de cientos de amigos y compañeros de escuela, además de familiares de Ángel, el padre desconsolado e incrédulo ante la muerte de su pequeño recordaba vivencias. “Nos contagiaba con sus risas, a mí siempre me decía ‘enséñame está llave’ o tal movimiento de las artes marciales, las cuales le gustaban mucho, de hecho me llegaba a ganar”.
Mi hijo era una persona fuerte y lo demostró siempre, comentó Miguel Herrera, quien narró que la madre del pequeño, Rocío García Guerrero, quien permanece hospitalizada, le dijo que minutos después del estallido de la granada, Ángel no hacía otra cosa más que pedir ayuda para su madre y su abuelita, la señora Elisa Guerrero García, de 76 años, quien también acudió al Grito de Independencia y quien se encontraba en la plaza Melchor Ocampo en el momento del atentado.
La abuela de Ángel también falleció a consecuencia de las múltiples lesiones en todo su cuerpo.
Ángel Uriel Herrera García cursaba el segundo grado de secundaría, se debatió entre la vida y la muerte durante cuatro días, desde el momento de ingreso al nosocomio, el niño de 13 años tuvo un paro cardiorrespiratorio, lo que complicó su estado de salud, las lesiones en sus piernas y órganos vitales, provocadas por esquirlas, terminaron con su vida la madrugada del sábado pasado.
El padre de Ángel Uriel llora la muerte de su hijo. “Nunca podré recupararme de esta pérdida, nos quitaron a un niño que siempre dio muestra de cariño hacia toda su familia y amigos. Te expresaba que te amaba, nunca se quedó sin darte una muestra de cariño”, agregó el padre de Uriel.
Al velorio de Ángel Uriel acudieron cientos de amigos y familiares; sus compañeros de la escuela Secundaria Federal número 5, de Morelia, lo recuerdan como un buen compañero y amigo que siempre tenía un consejo para todos.
“Te daba consejos, platicaba con todos, siempre tenía una palabra de consuelo si así lo necesitabas”, señaló Alma, compañera de Uriel.
A Alma se le dibuja una sonrisa para agregar un comentario “Cosa que él se proponía, lo que quería, lo lograba, no se daba por vencido”.





