El Ejército y el gobierno de Nuevo León se encargan de la seguridad pública del municipio de García; hay diez detenidos y siete están prófugos
APODACA, NL.— La Procuraduría General de Justicia del estado informó ayer la detención de diez personas, cinco de ellos son policías, que están involucradas en el acribillamiento del secretario de Seguridad Pública del municipio de García, el general brigadier retirado Juan Arturo Esparza García, y sus cuatro escoltas, el miércoles pasado.
La dependencia estatal explicó que se encuentran prófugos siete policías relacionados con el caso.
El procurador Alejandro Garza y Garza detalló que los sicarios sólo pretendían asustar al alcalde Jaime Rodríguez Calderón, apostándose en su domicilio, luego de que el edil negó un permiso a Norberto Jaime Treviño (ya detenido), para extraer tierra en una propiedad municipal.
Los policías capturados son Lorenzo Pascual Sánchez Amador, Héctor Escalante Díaz, José Diego Méndez Montejo, el ex director de la Policía municipal José Ernesto Rincón Muñiz y el uniformado de tránsito José Salas Encinas, quienes presuntamente protegían a una célula del cártel del Golfo.
El funcionario dijo que tras la negativa del permiso, el empresario pidió ayuda a Víctor Manuel Gómez (detenido), dueño del hotel Las Villitas, “éste le dijo que no se apurara, ya que sus amigos resolverían la situación”, y pidió apoyo a los sicarios que residían de manera permanente en su hotel.
La investigación del caso derivó en el cateo de un taller mecánico, en donde se despedazaban y remarcaban vehículos robados para los sicarios; fueron detenidos Francisco Medrano Sánchez y los hermanos César Mauricio y Gabriel Gustavo Lumbreras Palafox, quienes denunciaron a varios agentes municipales.
Garza y Garza agregó ayer en la noche, en una conferencia, que, encabezados por una persona apodada El Fabuloso, el comando viajó al domicilio del edil para asustarlo; también iban El Pijo, El Flaco, El Balero, El Cano, El Juan y El Toño, entre otros.
Tras permanecer en el domicilio del alcalde y amenazarlo, se retiraron, pero en el camino se encontraron con el general y sus escoltas, cuya situación terminó con el enfrentamiento y con la muerte del funcionario y su gente.
Por la tarde, el gobierno estatal anunciaba que puso bajo resguardo al alcalde Rodríguez Calderón, y de igual manera asumió, junto con el Ejército, los operativos de seguridad en la ciudad, mientras 140 elementos de la Policía Municipal y de Tránsito son presentados ante el Ministerio Público.
El gobernador Rodrigo Medina de la Cruz confirmó que no cesará en el esfuerzo para someter al crimen organizado en la entidad, luego de los recientes asesinatos por un grupo de al menos 30 sicarios.
El mandatario local explicó que personal del Centro de Control y Operaciones de Seguridad (C5) del estado asumió el control de las radiocomunicaciones en la zona metropolitana, debido a que los policías locales fueron puestos a disposición de la autoridad judicial, al suponerse su presunta protección y participación para que el comando pudiera huir.
Tras señalar que los alcaldes tendrán “todo el apoyo de su gobierno”, el mandatario estatal reveló que él también ha sido amenzado por el hampa.





