Dice Sarukhán que ha sido exitoso para México. Revira Polevnsky: sólo ha beneficiado a empresas ricas
Renegociar el Tratado de Libre Comercio (TLC) no es conveniente para México, pues sería como “abrir una caja de Pandora”, lo que provocaría que diversos grupos de Estados Unidos y Canadá también pidieran una renegociación de varios apartados, afirmó ayer Arturo Sarukhán, embajador de México en Estados Unidos, durante la XIX Reunión de Embajadores y Cónsules celebrada en la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Consideró que en términos generales el tratado “ha sido exitoso para México”, aunque reconoció que ha habido sectores de la sociedad que se han visto afectados. “Es a esas áreas a las que el gobierno debe avocar su política de desarrollo con equidad”, aseveró.
Para la senadora perredista Yeidckol Polevnsky, quien participó en un desayuno con embajadores en la Cancillería, el TLC ha beneficiado únicamente a “un conjunto de empresas, las más poderosas, las más ricas… pero no lo han tenido la mayor parte de las empresas de nuestro país y tampoco es en el caso del campo”, destacó.
La mayoría de las empresas mexicanas no cuentan con la infraestructura para exportar sus productos y aprovechar las ventajas del TLC, además de que el proceso de exportación sigue siendo muy costoso, afirmó la legisladora.
“Si hubiera sido muy bueno el TLC no tendríamos más pobres que antes de la firma del tratado, más desempleados y tantos jóvenes preparados que no tienen empleo por falta de oportunidades”, agregó.
Consideró que incluso una renegociación del TLC resultaría insuficiente para mejorar la situación de los campesinos, pues durante los últimos años en los que los aranceles seguían en vigor, el campo ya estaba en una situación crítica.
Hizo referencia a la política agraria estadunidense que ha fortalecido a sus productores y que ha permitido que en promedio haya dos tractores por cada granjero, cuando que en México hay un tractor por cada 70 agricultores, lo que consideró, hace literalmente imposible que el campo mexicano compita con el de EU.
Por su parte, Santiago Creel, presidente de la mesa directiva del Senado, destacó que el problema del campo no es reciente y es necesario “reordenar los intereses creados que han frenado su desarrollo”.
México debe resolver este problema para poder competir en igualdad de condiciones con Estados Unidos, además de estudiar de cerca su modelo de apoyo y subsidios al campo, destacó.
El legislador coincidió con el embajador Sarukhán en que renegociar el TLC implicaría el riesgo de que Estados Unidos y Canadá solicitaran la revisión de otros apartados del acuerdo comercial, que México no tiene ningún interés en renegociar.
Creel Miranda aseguró que los 200 mil millones de pesos que se van a abocar al campo este año son “una cantidad muy significativa dentro del presupuesto y sin duda la cantidad más importante que haya otorgado ninguna administración” aunque reconoció que no serán suficientes.
Más tarde, durante una comida con embajadores y cónsules, el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, aseguró que México “arranca este año con estabilidad y paz social porque hay un mayor entendimiento entre la clase política y un entorno económico que nos da seguridad”.
Destacó que el gobierno federal “está a la altura del reto y tiene la firme voluntad de ser un gobierno que impulse con certidumbre y eficacia el desarrollo integral de todos los mexicanos”.
pacto trilateral
Ningún país (México, Estados Unidos y Canadá) puede modificar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, si no es por consenso de los Congresos.
Es decir, para que México pueda acceder a una modificación debe pasar por una decisión legislativa trilateral. Especialistas aclaran que es posible renegociar el apartado agrícola siempre y cuando todas las partes firmantes estén de acuerdo.
La prueba, afirma Alejandro Villamar, de la Red Contra el Libre Comercio, es que el y TLCAN se ha revisado al menos 46 veces.
“Los funcionarios de los tres países han modificado partes sustanciales como los criterios del Capítulo 11 sobre inversiones, todos los capítulos, todos, se han modificado”.
Apuntó que para no renegociar el capítulo agropecuario, el único impedimento que existe es la falta de voluntad del gobierno mexicano.





