Beneficiará a 280 mil familias pobres con 490 pesos cada dos meses, más suplementos nutricionales
MEZQUITIC, Jal.— El presidente Felipe Calderón se bajó del templete para platicar con los habitantes de los pueblos visitados.
En un giro en su forma de interactuar con gente de las comunidades marginadas, en los tres últimos días encabezó una veintena de actos en los que preguntó insistentemente a las autoridades tradicionales y a líderes comunitarios: “¿Qué necesitan que haga el Presidente para que ustedes vivan mejor?”
Este miércoles no sólo fungió como moderador entre decenas de indígenas que le plantearon sus reclamos, sino que dio explicaciones detalladas de cómo acceder a los beneficios económicos del Programa Oportunidades y se asumió como promotor de las papillas que pueden prepararse con los suplementos nutricionales integrados en el paquete del plan alimentario que puso en marcha en esta región.
En la jornada final de su gira por las comunidades huicholas, coras y tepehuanas, Calderón sostuvo que su deber es mejorarle la vida a los más pobres.
En la sierra del Nayar dio por iniciado el Programa Alimentario Para Zonas Marginadas. Prometió llevarlo a quienes aún no están en los padrones de beneficiarios de ningún programa gubernamental.
Este año, el programa llegará a 280 mil familias que habitan donde no hay clínicas, escuelas ni caminos. Recibirán 490 pesos cada dos meses, más los suplementos.
En el reparto de apoyo de mil pesos que también bimestralmente reciben los adultos mayores en localidades de extrema pobreza, dijo que no es dinero de su bolsa, ni un regalo ni una limosna, sino una decisión avalada por el Congreso.
En Nayarit y en Jalisco celebró el Día del Niño repartiendo juguetes. Frunció el ceño cuando advirtió que entre éstos había unos de playa, algo desconocido para los pequeños coras que soñaban con ganarse, en la rifa, la bicicleta, el objeto más codiciado en esta zona, donde deben caminar hasta tres horas para llegar a la escuela. Con los huicholes de este municipio también festejó la inauguración de la red eléctrica y la entrega del seguro médico Para una Nueva Generación al beneficiario un millón, el número de niños nacidos en lo que va de su sexenio
En Arandas prometió un México seguro: “Estamos atacando a los delincuentes, a los malos, digamos así, con todo, con el ejército, con la policía, con la marina, porque queremos que un día los niños de México puedan caminar libres de violencia, libres de droga y que nadie los moleste”, expuso.
En Ocotlán se reunió con estudiantes becados de bachillerato. Recordó sus días de campaña y celebró el cambio generacional: “La gente más grande de repente está viendo demasiado al pasado, de repente está viendo demasiado cómo está el pulso, está tratando de destruir más que de construir.”
Dijo que, en cambio, en los jóvenes ve “mucha alegría, muchas ganas de construir, de divertirse, a un México distinto que no lo ven con resignación, con misericordia”.



