En la Torre del Caballito, los senadores turnan a la Cámara de Diputados los siete dictámenes que integran la reforma
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Minuto a minuto la aprobación
Los senadores de México aprobaron el jueves por amplia mayoría una reforma energética que busca revertir el declive en la producción petrolera, en medio de protestas de izquierdistas contra una mayor participación privada en la industria.
Las siete iniciativas que conforman la reforma, aprobadas por el partido gobernante y la mayor parte de la oposición, incluyeron las reglas de los contratos con incentivos para que empresas privadas puedan realizar trabajos de exploración y extracción de crudo.
Este es el tema ríspido de la reforma -que fue discutida durante meses en foros con especialistas y comisiones de legisladores- pero, de prosperar en el Congreso, especialistas dicen que será una herramienta clave para impulsar la producción de crudo de la petrolera.
"Considero que con la reforma petrolera gana Pemex, porque gana en autonomía, flexibilidad y en capacidad de ejecución", dijo el senador oficialista Rubén Camarillo durante el debate.
El Senado aprobó también mayores potestades para el regulador del sector, la creación de tres organismos, uno para establecer la política energética, otro para asegurar la recuperación de reservas y los planes de exploración, y un tercero para asegurar el uso eficiente de la energía.
Pero ahora la iniciativa deberá ser aprobada por la Cámara de Diputados, que comenzaría a discutir la reforma la próxima semana, dijeron legisladores.
PROTESTAS CALLEJERAS
Los senadores sesionaron en un edificio anexo a la Cámara Alta porque manifestantes impidieron que los legisladores entraran al salón de plenos, en el centro histórico.
Las protestas, encabezadas por el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, bloquearon desde la mañana del jueves las calles que rodean al Senado y los legisladores intentaron sin éxito llegar a bordo de autobuses custodiados por cientos de policías.
"Nuestros abuelos dieron todo lo que pudieron para que el petróleo sea de los mexicanos, por eso hay que defenderlo", dijo Marta Ferrati, una conductora de radio de 43 años que participó en las protestas contra la reforma.
La participación privada ha desatado polémica, porque muchos consideran al sector petrolero un símbolo de soberanía nacional, desde que nacionalizada en 1938. Y además es la principal fuente de ingresos de México, uno de los mayores proveedores de crudo de Estados Unidos.
Los senadores aliados a López Obrador rechazaron el plan para que Pemex pueda contratar a una sóla empresa a fin de realizar varias actividades dentro de un proyecto, por considerar que le entregaría a los privados grandes extensiones de yacimientos.
"Con los dictámenes que hoy se discuten se contiene el intento privatizador pero no se renuncia expresamente a esa vía", dijo el senador izquierdista Ricardo Monreal.
eca





