En las ejecuciones y enfrentamientos que se han dado en los últimos días en Ciudad Juárez, Culiacán y Guerrero está el sello de los hermanos Beltrán Leyva
En las ejecuciones y enfrentamientos que se han dado en los últimos días en Ciudad Juárez, Culiacán y Guerrero está el sello de los hermanos Beltrán Leyva, considerados por las autoridades federales como la principal estructura del cártel de Sinaloa.
Es un hecho que el pacto que habían realizado los diversos cárteles de narcotráfico en México se ha roto, desde principios de este año, donde se han debilitado algunos grupos como el de los Arellano Félix, por los constantes operativos que realiza el Ejército.
La debilidad en las estructuras de algunos cárteles ha sido tomada en cuenta por algunos grupos como el de los hermanos Beltrán Leyva, quienes le quieren quitar la hegemonía a El Chapo Guzmán.
De acuerdo con investigaciones que realiza la PGR (PGR/SIEDO/UEIDCS/021/2005 y las causas penales 82/2001 y 125/2001) a Alfredo, Arturo y Mario Alberto se le une otro hermano de nombre Carlos y del cual no hay antecedentes.
El esquema familiar lo encabeza Héctor Alfredo Beltrán conocido como El H o El Mochomo, quien nació el 15 de febrero de 1951.
El Mochomo fue detenido el pasado 21 de enero del presente año y era el encargado del traslado de cargamentos de droga a Monterrey, Nuevo León, y de Guerrero, para posteriormente ser enviados a la frontera con Estados Unidos.
Además, fue el principal lavador de dinero del cártel de El Chapo, ya que le han detectado casas y ranchos en Sinaloa, el Distrito Federal y el Estado de México.
El perfil criminológico de este capo, de acuerdo con las autoridades federales, es el ser una persona violenta y tiene el gusto por el futbol de salón.
Marcos Arturo, El Barbas, nació el 21 de septiembre de 1961, y era considerado por la PGR como el operador de Guzmán Loera en Nuevo León y Tamaulipas.
A diferencia de Héctor, Arturo aparece en diversos expedientes de la PGR por diversos delitos contra la salud desde 1997.
Arturo Beltrán Leyva es el encargado de las plazas de Sonora, Sinaloa, Guerrero, Chiapas y Monterrey, quien también por su cuenta recibe cargamentos de cocaína de Colombia.
Entre los miembros de la célula que comanda está Édgar Valdés, originario de Laredo, Texas, e identificado como jefe de sicarios en Nuevo León y Tamaulipas.
Uno de los transportistas de Beltrán era Javier Martínez Pérez, también originario de Laredo, Texas, quien se convirtió en el testigo protegido José Rodríguez.
Sobre los otros hermanos hay menos información.
De Mario Alberto sólo se menciona su alias de El General, mientras que de Carlos no hay referencias en las investigaciones que realiza la PGR a este clan.
En las investigaciones que realizan las autoridades federales contra los hermanos Beltrán, están las declaraciones de dos testigos protegidos: Javier Burgueño Urías, empresario de Culiacán y conocido con el sobrenombre de César.
Además de Marcelo Peña, cuñado de El Chapo Guzmán y con el sobrenombre de Julio.
Las declaraciones de estos dos testigos protegidos en 2001 señalan que la antigüedad de los Beltrán Leyva en el negocio de las drogas era tal, que Arturo fue quien inició en el narcotráfico a El Chapo Guzmán, quien tiene al menos 20 años de trayectoria delictiva.
Los hermanos tienen un punto medular en la siembra o compra de la droga.
Y es el Cuadrilátero del Diablo, la extensión territorial que abarca la sierra de Sonora, Chihuahua, Sinaloa y Durango, es propicia para la transportación de droga hasta las pistas que ubicó el Ejército mexicano en la sierra de Tesopaco, Quiriego, Tepoca o del Valle del Yaqui, de donde avionetas tipo Cessna trasladaban los estupefacientes hasta la frontera con Estados Unidos.
El poder de disuasión que tienen los hermanos Beltrán Leyva ha llegado hasta las entrañas de algunos gobiernos, como es el caso de Sonora.
Informes atribuidos a la Secretaría de Gobernación señalan que han operado bajo la protección de las autoridades de los tres niveles de gobierno.




