El líder del PVEM no supo detallar su proyecto, que permite a la IP generar energía eólica
Llegaron en camionetas de ocho cilindros, ataviados con ropas de marcas denunciadas por generar contaminación y utilizando productos que dañan al ambiente… Eran los militantes del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en su intención de agregar a la reforma energética del gobierno federal un capítulo sobre utilización de combustibles alternativos.
Además de actuar de manera contraria a su discurso ambientalista, los propios dirigentes del instituto político desconocen el contenido de su iniciativa de ley. El presidente del PVEM, Jorge Emilio González Martínez, demostró su ignorancia sobre la propuesta impulsada por su partido.
Cerca de las 11:30 horas, medio centenar de militantes y dirigentes se apersonaron en la Secretaría de Energía, para presentar un proyecto de ley que permite a la iniciativa privada generar energía eólica y solar.
Los miembros del partido colocaron afuera de la dependencia un enorme bloque de hielo al que dieron la forma del mapa de México, utilizando el fuego emanado de una lata compuesta de gases butano y propano, cuya combinación es dañina para la circulación del oxígeno.
Antes de iniciar la actividad, alrededor de 20 jóvenes bajaron de camionetas tipo Suburban, las cuales cuentan con un motor de 8 cilindros, mismo que apenas rinde un promedio de seis kilómetros por litro.
En su mayoría, estaban vestidos con camisetas tipo polo de las marcas Tommy Hilfiger, GAP y Ralph Lauren, firmas sancionadas por la Comisión de Derechos Humanos y Laborales del Valle de Tehuacán por la alta producción de bióxido de carbono para la fabricación de sus productos de mezclilla.
González Martínez alcanzó a sus simpatizantes. Tras tomar el micrófono, ensalzó la necesidad de utilizar energía renovable en México para detener el fenómeno del calentamiento global, aunque aclaró que “en términos generales” aprueba la propuesta presentada por el gobierno federal.
Pero cuando se le preguntó cuál era la diferencia de la iniciativa del PVEM con la Ley de Bioenergética aprobada en 2006 por la Cámara de Diputados, el presidente del Verde titubeó y optó por dar la palabra a su correligionario Antonio Arévalo, quien se farfulló:
“Eh, obviamente se presentó una iniciativa en el Senado hace algunos años para fuentes renovables de energía. Lo único que hicimos es adecuarla a la realidad y lo que queremos hacer es que esta iniciativa sí cumpla con todos los requisitos para que sí pueda ser aprobada y cuente con el aval de todos los partidos políticos.”
El autor de la iniciativa, Alberto Rojas Rueda, asesor en materia ambiental del PVEM, explicó que la propuesta incluye la autorización a particulares para vender al gobierno energía alternativa, y establece la obligatoriedad a la Compañía Federal de Electricidad de coadyuvar con estas compañías.





