Exclama "No puede ser, qué mal está, qué absurdo" entorno a las implicaciones que ha tenido el cambio en el Consejo
El presidente de la República lamentó las consecuencias que en la operación cotidiana del Instituto Federal Electoral tiene la indefinición en el cambio de su Consejo.
"No puede ser, qué mal está, qué absurdo", expresó el mandatario federal esta mañana al escuchar el testimonio de la coordinadora Operativa de la Junta Local del IFE , María del Pilar Guzmán Nieto, entorno a las implicaciones que ha tenido el cambio en el Consejo.
Calderón acudió con su esposa Margarita Zavala a un módulo electoral para actualizar su credencial con el domicilio de Los Pinos.
Custodiada por el Estado Mayor Presidencial, la pareja efectuó los trámites establecidos, con excepción de la toma de turno, mismo que elementos de ese cuerpo de seguridad gestionaron previamente.
Durante ese proceso, el presidente Calderón preguntó a la funcionaria si el cambio de Consejo en el IFE les había afectado.
Guzmán Nieto respondió afirmativamente bajo el argumento de que "al consejo actual lo han delimitado en las funciones que normalmente debe tener; hay muchas decisiones que no puede tomar porque la ley actual no lo faculta".
En su respuesta, la coordinadora operativa local le detalló al Ejecutivo Federal ejemplos de esta parálisis en diversas medidas, hasta en tanto no se formule al nuevo consejo.
En particular, Guzmán Nieto se quejó de las consecuencias que tenía la decisión del Tribunal de revocar la facultad del IFE para nombrar vocales, que se tomó la semana pasada.
Le detalló que esto tenía congelado el concurso de las plazas para el Servicio Civil Electoral, al cual se inscribieron muchos ciudadanos. Por lo tanto, le dijo ella, se encuentran pendientes los nombramientos de vocales ejecutivos locales y estatales.
Fue entonces que el presidente exclamó sobre las consecuencias que ha tenido la indefinición en el IFE que "no puede ser, qué mal está, qué absurdo".
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