Pide elaborar estrategias para que el petróleo siga siendo motor del desarrollo del país
BOCA DEL RÍO, Ver.— El debate sobre la reforma energética dividió opiniones entre gobernadores y distinguidos priistas que acudieron al 51 Consejo Político Nacional que se realizó en este estado, en tanto la dirigente nacional, Beatriz Paredes Rangel, salió al paso de las posturas y recordó que los documentos básicos de su partido rechazan la privatización de la industria petrolera.
“En reiteradas ocasiones he expresado que la posición del PRI en torno a la reforma energética se rige por lo que estipulan nuestros documentos básicos vigentes, que precisan el marco, los límites, las condicionantes y los espacios en los que se mueven los posicionamientos de dirigentes, legisladores y representantes populares integrantes de nuestra organización política”, aclaró.
Ante cientos de priistas que se dieron cita en las instalaciones del World Trade Center, señaló que el PRI está por encima de posiciones extremistas, de diagnósticos catastrofistas a través de los cuales la derecha pretende forzar decisiones antihistóricas que enajenen el patrimonio de la nación.
Y enfatizó, “también está por encima de la invención de molinos de viento, para manipular la vocación nacionalista de nuestro pueblo, reivindicando mesiánicamente lo que las fuerzas políticas progresistas y consistentes defendemos con firmeza y responsabilidad política, sin necesidad de estridencia o demagogia electorera.”
“El espíritu de inclusión, de tolerancia y apertura, que caracteriza a la actual dirigencia del PRI, ha reconocido e incluso propiciado la expresión de diversas opiniones, enfoques distintos y antagónicos a veces, para que en un diálogo respetuoso al interior, afloren coincidencias y divergencias, y vayamos construyendo una posición que preserve la postura unitaria del partido en la materia”.
En un discurso de más de una hora, el tema energético destacó las líneas de acción que apoyará el tricolor para la modernizacion de Pemex. “No pueden ser Pemex y los ingresos derivados de la renta petrolera, la caja chica que sustituye la ineficacia en la captación de recursos por el gobierno federal.
Es indispensable una estrategia de racionalidad financiera en la que el petróleo siga impulsando el desarrollo del país, apoyando el ejercicio de programas, especialmente para combatir el rezago social, pero que eso no se haga a costa del debilitamiento de una empresa estratégica del Estado. ¡No podemos matar a la gallina de los huevos de oro!”, advirtió.
Antes, el bloque de gobernadores encabezados por el anfitrión Fidel Herrera; Ismael Hernández, de Durango; Juan Carlos Hurtado, de Campeche, y Andrés Granier, de Tabasco, manifestaron la necesidad de que Pemex pueda recibir inyección económica a través de capital privado.
El mandatario duranguense, sin pensarlo mucho, vio con simpatía que la modernización de Pemex vaya acompañada de recursos privados. “Sin duda que sí. Con la rectoría del gobierno, con la no necesaria reforma constitucional así viene en la propuesta y nosotros coincidimos. Con lo que yo he platicado con mis amigos gobernadores hay un ánimo reformista.”
En contraparte, el ex gobernador de Puebla, Manuel Bartlett, la ex gobernadora de Yucatán, Dulce María Sauri, y otros más, externaron su negativa para que la paraestatal pueda recibir dinero privado para la exploración y explotación de crudo.




