El presidente asegura que respetará la decisión del Congreso; “no es la reforma que hubiera querido, pero es posible realizarla”, dice
Un día después de enviar la iniciativa de Reforma Energética al Senado, el presidente Felipe Calderón asumió que los resultados de la propuesta podrían ser visibles a largo plazo, y dejó en manos del Congreso de la Unión la última palabra.
Entrevistado en los noticieros de Joaquín López Dóriga y Javier Alatorre, el primer mandatario aseguró que la iniciativa presentada "probablemente no es la reforma que hubiera deseado, pero es posible realizarla".
Indicó que respetará la decisión del Senado en caso de que no acepte la iniciativa. "Seguiré gobernando", dijo. También comentó: "quizá a mí no me estalle el problema, pero quien venga detrás de mí no quisiera estar en su papel".
Con relación al momento en que llega ela iniciativa, y la posibilidad de subirla al pleno antes del 30 de abril, cuando termine el periodo ordinario de sesiones, indicó: “Nunca habrá un momento completamente oportuno para tratar un tema difícil”.
Sobre las marchas y manifestaciones y en referencia a las acciones que prevé organizar Andrés Manuel López Obrador a través de las brigadas en resistencia, dijo: "La vía para solucionar los problemas de México no son las marchas ni los plantones, ni la violencia, sino el diálogo y la razón, no la fuerza ni el capricho".
El mandatario confió en que el Congreso "actuará con toda responsabilidad en ese tema y que no se dejará sujetar a presiones ni a chantajes de ningún tipo".




