Buscan frenar que delegaciones usen recursos con fines electorales
Para evitar el manejo discrecional de los recursos que maneja la Federación, el PRI en la Cámara de Diputados impuso candados a la Secretaría de Hacienda, los cuales serán votados en la sesión para sacar los Egresos del próximo año.
Mediante el Programa Nacional de Austeridad del Gasto Público del Ejecutivo Federal también se exige garantizar planes de ahorro y le da atribuciones al Congreso de la Unión para que funcione como órgano vigilante, independientemente de las facultades de la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
El objetivo es que los recursos no sean manejados por las delegaciones federales en los estados, con fines electoreros o haya desvío de recursos, pero además propone ahorros independientemente de los recortes de 53 mil millones de pesos al gasto corriente del Ejecutivo para 2010.
“El proyecto contiene indicaciones muy precisas para reducir el gasto del gobierno, evitar duplicidades y adelgazar a la alta burocracia, y la Secretaría de Hacienda estará obligada a enviarnos su programa de reducción multianual a la Cámara de Diputados a más tardar el 15 de marzo”, dijo Sebastián Lerdo de Tejada
“Es un avance muy importante en términos de decreto, en la parte normativa, en donde la señal es muy clara, que no podemos pedirle al ciudadano que se apriete el cinturón y no exigir a las instancias públicas, en particular al Ejecutivo federal, al Judicial y al Legislativo que actúen en consecuencia”, dijo.
Los cambios legales obligan a la Secretaría de Hacienda tiene que presentar a más tardar el 15 de marzo de 2010 su programa de austeridad para que la Cámara de Diputados lo pueda conocer y discutir.
La medida la impulsó el PAN, pero tenía como fin que aplicara en estados y municipios en lo que corresponde a los recursos federales que se le transfieren de manera directa, pero fueron rechazados por el PRI y le dio la vuelta.
“Nosotros introducimos una serie de cambios sustantivos”, señaló.
La posición del PAN fue de que de no aceptarse los candados propuestos por el Ejecutivo federal para la transparencia en los estados se recurriría al veto o a la controversia constitucional.
El PRI propone además, por ejemplo, eliminar las condicionantes para la entrega de recursos relacionados con la agricultura, conocidos como pari passu (donde el gobierno da un peso para proyecto por otro peso de los estados), ya que se pretende que las entidades federativas hagan un depósito previo en la Tesorería de la Federación de los recursos que les corresponden.
Y es que la federación no ha entregado recursos a estados o municipios en proyectos que son compartidos porque éstos han declarado que no tienen recursos y de acuerdo con el PRI, Hacienda debería entregarlos en vez de quedarse con el dinero.
Además, como parte de las negociaciones del PRI con Hacienda, los legisladores de esta bancada impulsaban medidas y etiquetar recursos a los proyectos estatales para que los gobernadores y alcaldes manejen los recursos y no las delegaciones federales ubicadas en los estados.
Los mandatarios priistas del Estado de México, Veracruz y de Oaxaca fueron los principales impulsores.
“Debe haber un verdadero combate a la pobreza con programas no electoreros, con programas que vayan al fondo como son la creación de invernaderos, como es el programa especial alimentario que hemos dicho y que se redireccionen los programas de desarrollo social que ya se agotaron, que sigan aplicándose en las mismas zonas de pobreza con las mismas gentes ampliándolos incluso pero con proyectos más sustentables”, fue lo que pidió Ulises Ruiz.
Y el reloj legislativo también se detuvo...
La Cámara de Diputados tuvo un día inusual. Se esperaba un debate intenso en la tribuna; sin embargo, el silencio imperó en el Palacio de San Lázaro.
El reloj legislativo se detuvo con la ausencia de los diputados. Lo que hacía lucir una sala desolada. Mientras, Emilio Serrano, del PRD, tuvo que ser trasladado a un hospital privado, presumiblemente, debido a un infarto que sufrió en su oficina.
Con “el reloj legislativo” detenido desde la sesión del viernes pasado, la Cámara de Diputados no tiene la presión de los tiempos para aprobar el Presupuesto.
Las bancadas del PRI, PAN y PRD mantienen reuniones al interior en espera del “humo blanco” en la negociación de sus equipos económicos.
Al final, el recinto legislativo se perdió de un intenso debate, que tendrá que esperar unas horas más, al igual que el presupuesto 2010.




