El aspirante a la dirigencia del sol azteca ofrece un partido que no sea “modosito ni dócil”
Aún no se incia formalmente la contienda por la dirigencia nacional del PRD y el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador ya expresó su preferencia por Alejandro Encinas.
Durante un desayuno celebrado en un hotel capitalino, López Obrador externó su respaldo a su sucesor en la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal.
Dijo que primero está la ideología y luego la amistad. “Estoy aquí porque coincido plenamente con los propósitos que postula Alejandro Encinas. Estoy con él, porque coincido plenamente en que hay que imprimirle principios al PRD. Tienen que estar los ideales por delante.”
Al desayuno asistieron decenas de perredistas, entre ellos los colaboradores de López Obrador y funcionarios del gobierno capitalino como Alejandra Barrales, Dione Anguiano y Alfredo Hernández Raigosa.
Ex presidente nacional del PRD, López Obrador afirmó que, para evitar que su partido se hunda, es necesario no olvidar que la política es un imperativo ético: “Para no hundirnos como le está sucediendo a otros partidos —el PRI se hundió por la inmoralidad y lo mismo le está pasando al PAN—, que se están destruyendo, porque olvidaron que la política es un imperativo ético, y el que se aleja de eso se pierde.”
Por eso, insistió, “estoy con Alejandro, porque hace falta imprimir principios a nuestro partido”.
Encinas, por su parte, demandó unidad a los militantes del sol azteca para no hacer del PRD un partido de izquierda dócil y modosito.
“No queremos una izquierda dócil, no somos una izquierda legitimadora, no queremos una izquierda modosita, queremos una izquierda que tenga claro un proyecto político de conformación del país, y tener claro que ese proyecto va implicar confrontación política, porque los cambios que promovemos implican afectar intereses y proyectos políticos, significa confrontación y la confrontación implica lucha política”, afirmó.
Criticó también que el PRD esté separada de sus bases: “Hay un enorme divorcio entre la dirección del partido y nuestra base partidaria. Mientras la base camina en una dirección, en la búsqueda de un proyecto democratizador del país, los dirigentes y las misma corrientes caminan en sentido contrario. Ya es hora de aprender del ánimo de renovación que requiere nuestro partido”, dijo.
El ex jefe del gobierno capitalino demandó tambien dejar atrás la confrontación entre corrientes, que refleja que el sol azteca sólo “se está viendo el ombligo”.





