Los integrantes de la Comisión de Hacienda no pudieron avanzar en los temas de mayor disenso
La inestabilidad en el tipo de cambio del peso frente al dólar se sumó ayer como una de las aristas que preocupa a senadores en el diseño del paquete de ingresos 2010, pues es parte fundamental del marco macroeconómico de las finanzas del país para el próximo año y tiene una incidencia directa en el rubro de deuda.
Además, la indefinición en la fórmula de consolidación fiscal, en el IVA, el precio del petróleo y el déficit fiscal atoraron ayer el avance de acuerdos entre las bancadas de PRI, PAN y PRD en el Senado, donde sólo se registró el aval, sin cambios, a la Ley Federal de Derechos, el Régimen Fiscal de Pemex y los respaldos a nuevos impuestos a la cerveza, los cigarros, las bebidas alcohólicas y los juegos y sorteos.
Los indicadores macroeconómicos incluidos en el paquete de ingresos 2010 aprobados por la Cámara de Diputados establecen un tipo de cambio del peso frente al dólar en 13.80; un precio por barril de petróleo de 59 dólares y un déficit de 0.75%.
Durante las diversas reuniones a puerta cerrada que realizaron los panistas en el transcurso del día, refrendaron que no es conveniente mover más la estimación del precio del petróleo, como pretende el PRI, ni tampoco aumentar el déficit, como plantea el PRD, pero además, discutieron como señales de preocupación el hecho de que el peso ha caído en las últimas horas hasta llegar anoche a los 13.38; es decir, muy cerca de la cotización estimada para el próximo año.
Los priistas, quienes tampoco tienen una definición sobre la posible modificación en las cifras macroeconómicas, todavía sostuvieron ayer que el precio del barril de petróleo puede aumentar unos dólares más, mientras que los perredistas mantuvieron su posición de que el déficit puede llegar al menos a 1%.
Al arrancar el proceso de dictaminación de las minutas enviadas por la Cámara de Diputados, los integrantes de la Comisión de Hacienda se vieron impedidos de avanzar en los llamados temas de mayor disenso, porque la insistencia de Hacienda a que los senadores panistas respalden los términos actuales los dividió, pues varios de los senadores del blanquiazul no están de acuerdo con la retroactividad en los cambios al régimen de consolidación fiscal.
La indefinición de la bancada surgió porque la Secretaría de Hacienda les informó que ya en 1999, durante el gobierno de Ernesto Zedillo, la dependencia perdonó adeudos por 300 mil millones de pesos a las empresas que no cumplieron con el pago del ISR diferido por consolidación, y si sólo en los últimos cinco años han acumulado 45 mil millones de pesos, la dimensión de ese dinero que no han pagado al fisco en 10 años, desde la última condonación, rebasa los 100 mil millones de pesos.
Así, para varios panistas resulta injusto que el Estado vuelva a perdonar a los empresarios que no cumplen con sus obligaciones fiscales; quienes están en favor de quitar la retroactividad argumentan que obligarles a pagar el próximo año 40% del adeudo será un pretexto para que despidan trabajadores, pero además se abre la puerta a la controversia constitucional y el Estado deberá regresarles el dinero cobrado.
La gran mayoría de los senadores del PRD coincide con el argumento de Hacienda en el sentido de que en la fórmula de consolidación fiscal no aplica la retroactividad.
Los priistas insisten en que no lo aprobarán, porque la retroactividad es inconstitucional.
Anoche, mientras se desarrolló la sesión de las comisiones unidas de Hacienda y Estudios Legislativos Primera, tras bambalinas los senadores hablaron de la posibilidad de que se acorte el tiempo de cinco a tres años el cobro de ISR diferido, como una salida viable a este tema.




