Tras participar en el movimiento por la paz y la seguridad, que también fue protagonizado por jóvenes, éstos se dieron cita en bares y restaurantes de la capital para brindar a la salud de Iluminemos México
Tras participar en el movimiento por la paz y la seguridad, que también fue protagonizado por jóvenes, éstos se dieron cita en bares y restaurantes de la capital para brindar a la salud de Iluminemos México.
Ni la exhaustiva caminata, para algunos, ni el temor ya implícito entre la juventud por salir en las noches, para otros, impidió que terminaran en un ritual de cada fin de semana.
“Nosotros estamos aquí brindando con unos tragos porque aunque estamos cansados, creemos que la marcha fue un logro de todos. Ya no íbamos a salir, pero como fuimos todos los primos, pues nos jalamos para acá”, comentó Leonardo, de 22 años, en un bar de la Condesa.
Marisa de 18, desde que estaba en la marcha organizó con sus amigas la visita a un antro en Polanco, y aunque dijo que en esta ciudad no hay mucho por qué brindar, acentuó que nunca hay que perder la oportunidad para pasarla bien.
“Mis papás antes se ponían muy estrictos para dejarme salir por lo de la inseguridad, pero así como la marcha, creo que otra forma de luchar es no dejar que nos gane el miedo.”
Como ella, muchos jóvenes más, sin vestir de blanco, e incluso sin estar bien enterados de lo ocurrido en el primer cuadro de la ciudad, indicaron que lo mejor que tiene esta metrópoli es la oferta de entretenimiento y diversión para todos, a pesar de la inseguridad.
“Creo que las calles sí son peligrosas, pero mis amigos y yo siempre venimos a esta zona y nunca nos ha pasado nada”, comentó Luis, asistente a una famosa cervecería en la calle de Mazatlán.
Los hermanos Urrutia cambiaron a sus amigos y al antro por su familia, “normalmente no salimos con nuestros papás, pero como fuimos a la marcha aprovechamos para cenar por aquí y platicar cómo estuvo”.




