El gobernador Leonel Godoy tiene tres argumentos para convencer al gobierno de que la nueva refinería debe construirse en su estado: reduciría la criminalidad, daría empleo a los paisanos que están saliendo de Estados Unidos y se superaría el déficit de abasto de combustible en el occidente
El gobierno de Michoacán busca que sea en esa entidad donde la Federación construya la refinería anunciada por Felipe Calderón, con el fin de arrebatarle plazas de “trabajo” al crimen organizado, enfrentar el retorno de connacionales que se han quedado sin empleo en Estados Unidos y amortizar otro tipo de secuelas por las crisis en la Unión Americana, como la disminución de remesas.
Datos de la Secretaría de la Defensa, a los que Excélsior ha tenido acceso, señalan que tan sólo en el narcotráfico hay alrededor de unas 500 mil personas que conforman los cárteles de la droga, entre sembradores de mariguana o amapola, narcomenudistas, transportistas, distribuidores, informantes, así como lideres de las organizaciones criminales. Y buena parte de ellos son de Michoacán.
Según las estimaciones del proyecto, la refinería generaría mil 200 empleos directos, cuando ésta ya funcione, pero en los cuatro años que duraría la construcción se abrirían alrededor de 15 mil plazas.
Frente al problema que representa el crimen organizado en la entidad, donde el narcotráfico atentó contra la población en septiembre pasado, y el retorno masivo de connacionales, durante la última visita del presidente Felipe Calderón a Morelia, el gobernador Leonel Godoy le expuso las bondades que la refinería dejaría para los michoacanos.
Por si fueran pocos los problemas en Michoacán, la comisión de Turismo de la Cámara de Diputados señala que tras los atentados de septiembre, se han perdido más de cinco mil fuentes de empleos en el país (la mayoría en Michoacán) por dos razones: por el miedo que dejaron los antentados terroristas y por la crisis estadunidense, pues de cada 10 turistas extranjeros siete son de Estados Unidos. Y las remesas han caído un 18 por ciento.
A partir de ahí se concertaron dos reuniones: una entre el ejecutivo local y Jesús Reyes Heroles, director de Pemex, así como otra con Georgina Kessel Martínez, secretaria de Energía.
Las pláticas se llevaron a cabo el jueves con ambos funcionarios y Leonel Godoy, quien no estuvo solo, pues lo acompañaron alcaldes y diputados federales tanto del PRD como del PRI y PAN. El mandatario expuso ahí, revelaroin fuentes que estuvieron al tanto de las pláticas, que existen dos lugares en donde puede desarrollarse la obra:
Contepec y Lázaro Cárdenas, con 600 y mil hectáreas disponibles, respectivamente.
De hecho, con antelación, la Cámara de Diputados ordenó hacer un estudio de factibilidad para conocer las ciudades en donde geográficamente es pertinente realizar el proyecto y Lázaro Cárdenas figura entre las nueve zonas con mayores posibilidades.
De acuerdo con fuentes que asistieron a la reunión, Godoy también esgrimió como argumento que el centro occidente del país tiene un déficit de 60 por ciento en gasolinas.
El diputado federal por el PRD, Antonio Soto, explicó que “el Presidente de la República ha dicho que a Michoacán le iba a ir bien, pero muy muy bien cuando fuera Presidente y hasta ahorita no hemos visto claro, por eso queremos ayudarle para que cumpla con su palabra”.
Las autoridades federales se comprometieron a dar una respuesta a más tardar el 6 de diciembre.




