Tasas, playeras, gorras, banderas, veladoras y con la llegada de la lluvia, paraguas e impermeables blancos se hicieron presentes en la mercadería que montaron los vendedores informales en la marcha contra la inseguridad
Tasas, playeras, gorras, banderas, veladoras y con la llegada de la lluvia, paraguas e impermeables blancos se hicieron presentes en la mercadería que montaron los vendedores informales en la marcha contra la inseguridad.
Varias horas antes de que comenzará a avanzar el contingente, los ambulantes ya se habían instalado en las inmediaciones del Ángel de la Independencia y en otros puntos del Paseo de la Reforma y calles del Centro Histórico.
La variedad de los productos era amplia y los precios económicos para atraer a los ciudadanos que desfilaron iluminando México.
Entre los artículos a escoger estuvieron las diademas blancas con dos palomas de la paz, sellos para el rostro, rosas blancas, dijes con la figura de ángel y moños blancos.
Los productos que más atracción generaron entre los ciudadanos fueron las playeras blancas, todos los modelos con distintas calidades y frases como “Por tu seguridad Iluminemos México”, “Hombro con hombro somos más. Marcha 30.08”, incluso “Unidos contra la delincuencia”, a pesar de que esta organización no participó en la marcha.
Otros que llamaron la atención fueron los globos blancos impresos con las leyendas “Por la paz”, “Ya basta” e “Iluminemos México”; las cintas y paliacates con “Marcha contra el secuestro” y “Por un México seguro”; gorras blancas, lámparas, cerillos y hasta rosarios de madera, también se dejaron ver entre el contingente.
A lo largo de Reforma se instalaron puestos de tacos de canasta, frituras, elotes y esquites, tamales, dulces y bebidas, sin embargo los lugares más concurridos resultaron ser los establecimientos fijos, los cuales aprovecharon para vender productos básicos para la marcha como las veladoras.
En contraste, la competencia para los “puestitos” fueron los restaurantes y cafés, sitios que desde tempranas horas recibieron a las familias y asistentes por estar cercanos al punto de partida de la movilización.
Con la lluvia los negocios como Starbucks, Oxxo y 7 Eleven no se dieron abasto por la gran demanda de bebidas calientes que compraron hombres, mujeres y niños vestidos de blanco.
“De hecho nosotros habíamos planeado vender más agua y refrescos, pero por el clima la gente busca más café, entonces prácticamente se nos acabó”, comentó una empleada de una tienda de conveniencia
Ante esta situación, restaurantes de la zona no dejaron pasar la oportunidad y también improvisaron puestos de café que colocaron en sus entradas. Otros establecimientos fijos aprovecharon la multitud para hacer publicidad de sus negocios, por lo que se pudo observar a personas repartiendo volantes entre la multitud.
La mancha blanca fue visible no sólo en las grandes avenidas que abarcaban el recorrido anunciado, sino también por arterias como Balderas, Juárez e Hidalgo, a las que más personas se fueron incorporando a la demanda ciudadana por mayor seguridad.
Muchas de las personas que transitaron por estas calles reconocieron que habían olvidado que la marcha se llevaría a cabo.
Los policías estuvieron vigilantes del contingente para evitar disturbios, mientras que personal privado resguardó varios negocios. Otros comercios, para no tener problemas, prefirieron cerrar mientras.
Iluminemos México también sirvió a sus asistentes para visitar algunos espacios públicos en el Centro Histórico, incluso para comprar artículos, principalmente artesanías.
Algunos otros experimentaron la aventura de trasladarse en Metro a las inmediaciones del Centro Histórico, la cual no les resultó del todo agradable dado la conglomeración de personas que tomaron esa misma decisión.
Al caer la noche, un grupo de personas demandó se abriera la estación del Metro Allende, sin embargo personal de la misma les indicó que no era posible por la multitud que quiso ingresar, por lo que no hubo otra opción que seguir caminando hasta la estación más próxima: Bellas Artes.
La marcha ciudadana fue aprovechada por personas que poco tenían que ver con la demanda, por ello los asistentes no dudaron en sacarlos.
El primer incidente se dio con un par de personas que se colocaron en las faldas del Ángel de la Independencia con un cartel que decía: “Hoy por la seguridad, mañana por México, no a la venta de Pemex”.
La respuesta no se hizo esperar y la gente gritó: “oportunistas, fuera”, mientras un hombre de edad avanzada intentó sacarlos a golpes, pero fue detenido por sus acompañantes.
Una mujer defendió la propuesta del gobierno federal para aplicar la cadena perpetua y pena de muerte a los secuestradores, acto que no fue bien recibido.




