Un periódico dijo que José Ángel había perdido una pierna... y fue difícil convencer a su esposa de que no era cierto
Desde el martes pasado, cuando la prensa se interesó en las historias de los sobrevivientes de la tragedia de Morelia, José Ángel López ha sido fotografiado y ha dado entrevistas decenas de veces. “Ya me hice famoso”, bromea.
Su fortaleza es admirable. Tiene las dos piernas vendadas y en la izquierda se asoma un tubo que drena su sangre. A pesar de su fractura expuesta y las heridas de esquirla, siempre tiene una sonrisa inocente para todos los que se acercan a él.
Es más, hasta juega con la ironía y se pelea con un amigo que le dice, mientras lo cuida, que le regale sus botas, porque tiene “las patas muy hinchadas” y ya no le van a quedar.
Cuando bromea con que ya se hizo famoso en los medios, no es una exageración.
El jueves pasado, la nota de un periódico local aseguró que le habían amputado la pierna derecha. En el instante en que Rita, su esposa, tomó el periódico y leyó esa noticia, sufrió el segundo susto más grande de su vida, después de esa explosión que vivió con José y sus tres hijos la primera vez que celebraba una noche mexicana en la Plaza Melchor Ocampo.
Mientras Rita esperaba que alguien corriera al Hospital Civil para saber si era cierta la noticia o no, porque ella está internada en el Hospital de la Mujer, estuvo inconsolable.
“Ya hablé con mi esposa y le dije que no es cierto, pero no me creía.”
Aunque las seis personas que fueron con José Ángel a ver el grito del gobernador de Michoacán, Leonel Godoy, salieron lesionadas, da gracias por que ninguna murió.
“Nos pegó la loquera de ir. Uno nunca se esperó esto, porque las broncas son de ellos, no de la gente.”




