Asegura que evitará la salida del petróleo al extranjero; exige se deslinden responsabilidades en Tabasco
México.- El ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador exhortó al gobierno a invertir “urgentemente” 36 mil millones de dólares en exploración petrolera y en refinerías para combatir la disminución de las reservas y llamó a sus seguidores a llevar adelante una “resistencia civil pacífica” en todo el país para impedir cualquier intento de privatización del sector.
López Obrador habló ante unas 100.000 personas en el Zócalo capitalino, en uno de los actos menos concurridos desde que perdió por pocos votos las elecciones de julio de 2006, en las que triunfó el presidente Felipe Calderón.
Medio centenar de sus seguidores irrumpieron en la catedral más importante de la ciudad, situada en un costado de la plaza, donde volcaron reclinatorios y una baranda frente al altar.
El grupo dijo que les molestó el llamado a misa con las campanas durante el acto de López Obrador, pero sus seguidores suelen interrumpir los servicios en el recinto, gritando lemas contra funcionarios eclesiásticos, a quienes acusan de interferir en la vida política.
El monseñor Rubén Ávila, quien participaba en la misa, dijo que la interrupción del servicio era “es reprobable, condenable, lamentable, inadmisible”.
La principal demanda de López Obrador parece ser la reactivación de la decaída industria petrolera del país, cuya producción ha caído, complicándose la situación ante la falta de capacidad en las refinerías de la petrolera estatal Pemex, lo cual obliga al país a importar gasolina.
“Esto nos ha llevado a una gravísimo situación de dependencia” en materia energética, dijo López Obrador, quien considera al petróleo como el motor de la economía mexicana. Indicó que el plante de inversiones de emergencia, que sería financiado en buena parte, dice, al eliminar salarios y prestaciones de funcionarios, debería ser empleado para incrementar las perforaciones y modernizar las plantas petroquímicas del país.
Asimismo, dijo a sus seguidores que convocaría a manifestaciones masivas y actos de resistencia si el gobierno de Calderón pretende entregar la industria petrolera a extranjeros.
López Obrador también culpó las acciones del gobierno a favor de la privatización del sector energético por las inundaciones ocurridas entre octubre y noviembre en su estado natal de Tabasco, diciendo que las presas hidroeléctricas que podrían haber mitigado la crisis estaban abandonadas y se favorece la compra de energía de plantas privadas.





