Imagine a líderes solucionar sus conflictos en una cancha de futbol. Bush contra Osama desde el manchón de los once pasos. Es el sueño del cineasta argentino Matías Margulis
El primer recuerdo que Matías guarda en la memoria lo regresa al año 1978. Él, un pibe de apenas un año, sentado en los hombros de su viejo y festejando por las calles de Buenos Aires el título que la Argentina del Flaco Menotti, Kempes y Ardiles le arrebató a la Naranja Mecánica de Cruyf.
Las palabras de su padre se le quedarían grabadas: “Mirá, Campeonísimo, cómo el fulbito hace feliz a la gente. Porque donde hay un balón, se olvidan los rencores.”
Desde entonces, Matías Margulis –cuarta generación de hinchas boqueases y hombre de cine- tiene un sueño. Recaba firmas por el mundo para que “un día no muy lejano, aquellos países que estén en guerra, resuelvan sus diferencias en una cancha de futbol”.
La pelota también se ha entrometido en otras historias. Como aquella en Perú, el 17 de diciembre del 96, cuando el otrora presidente Alberto Fujimori desarmó a un grupo de rebeldes del Túpac Amaru (MRTA). Catorce revolucionarios, encabezados por Néstor Cerpa Cartolini (Comandante Evaristo) habían tomado la embajada japonesa en Lima y jugaban una “cascarita” en el patio, con un balón de papel y lazos. Nadie supo el marcador.
O el recuerdo de la selección del subcomandante Marcos en uno de los llanos de la Magdalena Mixchuca, durante su primera visita al Distrito Federal. Aquel año del 99 perdieron por 5-3 ante los veteranos del México 86. Después se sabría que serían apoyados con uniformes, zapatos deportivos y balones procedentes del Inter de Milán. El equipo del sub Marcos retó al once nero-azurro y prometió no ganar por goleada “para no desprestigiarlos”.
Iluso, soñador, marciano. De todo le han dicho a este estudiante de Relaciones Comerciales titulado en Canadá, quien a sus 30 años ya cumplió un primer sueño. Se convirtió en actor, productor y guionista de su documental titulado Mati Campeonísimo, en el que se ve a un personaje curioso, con ropa de futbolista, deambular por las calles germanas, en el pasado Mundial de Alemania 2006.
En dicho campeonato, Matías convivió con los hinchas de todo el mundo. Escuchó de la pobreza africana, compartió la sal con europeos y observó cómo los asiáticos defienden su religión y sus costumbres.
-Y entonces nació la idea de arreglar los conflictos dentro de una cancha.
-Y por qué no. Sería una manera más limpia de olvidar rencillas y llegar a un acuerdo.
-¿Bush contra Osama desde el manchón de los once pasos?
-Con sus respectivos jefes y ministros.
-La lucha por el petróleo en calzoncillos.
-No necesariamente. Lo que pretendo es que la FIFA y la ONU organicen juegos de futbol entre países en conflicto para que cese el fuego y se humanicen los hombres que tienen el poder.
-Imagino un partido entre los George W. Boys y los talibanes de Osama. Pero no sé porqué de inmediato volteo a ver al silbante y le veo el rostro del británico Blair.
-No. No se trata de una guerra en calzoncillos, sino una paz por medio de un balón.
América se defendería bien. Bush, Evo y Chávez saben pegarle al esférico.
- Bueno, no hay político europeo que no sepa defender su camiseta en una cancha.
-¿Alguien te apoya?
-Ya platiqué con el cineasta Spike Lee, con el ex jugador Beckembauer, con Sepp Blatter y con el mismísimo Kofi Anan.
-¿Y las marcas comerciales?
-Una norteamericana muy famosa me hizo una oferta por los derechos de un posible partido entre gobernantes, pero no me interesa hacer de esto un negocio y ver cómo se siguen matando en el mundo.
-¿En realidad crees que un balón es la solución?
-En la Primera Guerra Mundial, Inglaterra y Alemania hicieron una tregua para jugar un partido de futbol en Navidad. Claro, al otro día se siguieron atacando.
-¿Sabías que Albert Camus, Mario Benedetti y el Che Guevara tienen algo en común?: Los tres fueron porteros. Más tarde cambiaron el área chica por otros ideales.
-Si te das cuenta, todos se dejan seducir ante el impulso infantil de patear una pelota. Eso es a lo que quiero llegar, reunir a los líderes con la sana idea de un simple juego. ¿Acaso no ocurre eso cada cuatro años, cuando el mundo se detiene para mirar a sus héroes correr tras un balón?
-Maradona estaría en los libros de texto y aquella Mano de Dios les habría recuperado Las Malvinas.
-Se hubieran salvado muchas vidas.
LA SINIESTRA DE
SIR ANTHONY
inglaterra
Ex primer ministro
Anthony Charles Lynton acostumbra jugar en los extremos y mandar todos los balones a Bush. Argumenta hablar con Dios cuando enfrenta a los rivales.
RENACE LA ARAÑA NEGRA
RUSIA
Presidente
Canterano de la KGB, Putin se ha convertido en un volante que sabe meter la pierna. Sobre todo cuando juega ante chechenos y reporteros.
EL NIÑO MALCRIADO
Estados Unidos
Presidente
Juega donde quiere y es muy peligroso desde cualquier terreno de la cancha.Se queja de las faltas del enemigo, aunque cuando pega pone cara de “yo no fui”
COMANDANTE...
Cuba
Presidente
Defensa y veterano del equipo, quien no tiene pensado retirarse del campo de batalla. Un jugador muy revolucionado, a quien le sigue los pasos su hermano Raúl
NO HAY PORTERO QUE DURE 100 AÑOS
Venezuela
Presidente
Aquel caballero que se meta en el área chica, podría salir espinado. Dice que no canta mal las rancheras, aunque juego de manos... es de cancerberos.
ZAPATERO A
TUS PICHICHIS
España
Presidente
Después del chico Aznar, Zapatero se convirtió en aquél que mueve las pelotas en
EL LÍBERO
DEL TÍBET
China
Presidente
Jugador de mano dura y pierna poderosa que no permite que jugador extraño pase por su territorio. Su liderazgo está en chino.
EL ATÓMICO
irán
Presidente
Sueña con celebrar un cuadrangular entre Irán, Irak y Corea del Norte contra Estados Unidos. Asegura que el ataque es la mejor defensa.
EL BOMBARDERO
DE AL QAEDA
aFGANISTÁN
Líder
Es el 10 de este conjunto.Difícil de interceptar, ataca y se escabulle. Nadie le habla, nadie lo ve tocar el balón, pero todos aseguran que es el creativo.
EL ÍDOLO DE LOS CAMPESINOS
Bolivia
Presidente
Defensa que acostumbra jugar por la izquierda, siempre escuchando la voz de su portero. Le gusta administrar el gas para no quemarse en el medio tiempo.
EL MORTERO
MADE IN KOREA
norcorea
Presidente
Es bueno para el ataque aéreo. Los hinchas le festejan su cumpleaños y le nombran Querido líder. No puede faltar en los clásicos entre el norte y el sur.
Suena utópico, pero estoy recabando firmas para que la ONU organice un juego de futbol entre dos naciones que estén en conflicto. Todos se dejan seducir ante el impulso infantil de patear una pelota.”
Mati Campeonísimo
Cineasta argentino
EL EQUIPO DE ENSUEÑO
No importa que hablen distintos idiomas y que jueguen diferentes posiciones. Simplemente son los personajes que cualquier técnico de las trincheras quisiera tener en su once ideal



