Una motocicleta cargada de explosivos y clavos estalló en un mercado atestado de jóvenes, dejando al menos 50 heridos
BAGDAD.- Una motocicleta cargada de explosivos y clavos estalló el viernes en Bagdad y mató a por lo menos 19 personas e hirió a 50, dijeron las autoridades iraquíes.
El ataque se produjo cuatro días antes del plazo para que las fuerzas de combate estadunidense se retiren de las ciudades. La ola de violencia que ha dejado más de 200 muertos esta semana plantea dudas sobre la capacidad de las fuerzas iraquíes de proporcionar seguridad cuando los norteamericanos sean menos visibles.
Otra explosión en la ciudad de Mosul mató a un soldado iraquí e hirió a dos, dijo la policía.
La explosión de Bagdad ocurrió justo antes de las 9 de la mañana cuando el mercado estaba atestado de jóvenes que compraban o vendían motocicletas en el centro de Bagdad, según policías y funcionarios de hospitales.
Ghaith Abdul-Allah, de 35 años, estaba descargando de su camión las motocicletas que planeaba vender cuando se produjo la explosión.
''Vi una bola de fuego y algunas motos saltaron unos 10 metros en el aire'', dijo.
''Cuando se dispersó el humo de la explosión, vi muchos hombres jóvenes tendidos en el piso bañados de sangre. Otros gritaban y gemían por algún hermano o amigo muerto. No sé por qué ocurren estas explosiones y por qué las fuerzas de seguridad iraquíes no hacen nada por impedirlas'', agregó.
Nadie se atribuyó responsabilidad por el ataque, pero se sabe que los insurgentes suelen atacar los lugares públicos con mucha gente para tratar de aumentar el número de víctimas. El bazar de motocicletas sólo abre los viernes.
El mercado ha sido atacado varias veces en el pasado, pero los iraquíes habían vuelto al área cuando se redujo la violencia.
Un ayudante del clérigo chií Muktada al-Sadr, Sheik Asaad al-Nassiri, denunció los ataques dinamiteros -muchos de ellos dirigidos contra chiíes- y pidió a los fieles que protesten por la violencia después de las oraciones del viernes en Kufa, al sur de Bagdad.
También leyó una declaración de al-Sadr que culpó a los estadunidenses por los ataques y pidió a sus seguidores que reclamen 'seguridad, servicios, independencia y soberanía por medios pacíficos y civilizados'.
En la Ciudad Sadr, un grupo de manifestantes quemó una bandera estadunidense mientras un funcionario de al-Sadr dijo que Estados Unidos trataba de usar las bombas como pretexto para no retirarse.
''Los más recientes actos criminales dentro de las ciudades iraquíes son prueba evidente de que no habrá retiro y que el ocupante trata de hallar pretextos para quedarse en nuestra tierra santa'', afirmó Salman al-Fraiji.
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