Acusa a los funcionarios de participar en los disturbios ocurridos tras la reelección del presidente Mahmud Ahmadinejad
TEHERÁN.- Ocho empleados locales de la embajada británica en Teherán han sido arrestados por la Policía iraní, acusados de participar en los disturbios desatados en el país tras la polémica reelección del presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad.
Según la agencia de noticias local Fars, que no ofrece más detalles, las citadas ocho personas han desempeñado un papel importante en la oleada de protestas y la violencia que ha sacudido Irán desde que se conocieran los resultados electorales, que la oposición ha denunciado como fraudulentos.
El régimen iraní ha acusado a los países occidentales, y en espacial a Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y Alemania, de espolear los disturbios y de tratar con ello de causar lo que denomina como una 'revolución de terciopelo'.
La semana pasada, el ministerio iraní de Asuntos Exteriores confirmó la expulsión de dos diplomáticos británicos a los que acusa interferir en los asuntos internos del país.
Mañana deberán abandonar Teherán el primer y el segundo secretario de la citada legación.
En una decisión recíproca, el primer ministro británico, Gordon Brown, anunció la expulsión de Londres de otros dos diplomáticos iraníes.
Las siempre tensas relaciones entre ambos países se deterioraron en la última semana, después de que Irán acusara al Reino Unido de estar detrás de las protestas y disturbios pos electorales.
jrr




