>BOGOTÁ.— La muerte de uno de los líderes más importantes de las FARC generó preocupación en Colombia por las posibles represalias en contra de unos 39 rehenes que ese grupo pretende canjear por 500 rebeldes presos.
Además, analistas señalaron que el ataque aéreo confirma que el presidente colombiano Álvaro Uribe privilegiaría la opción militar.
Jaime Caicedo, secretario del Partido Comunista colombiano, advirtió que con la muerte de Reyes, el gobierno colombiano, en una actitud triunfalista, “arremete en la campaña de liberación de los secuestrados en poder de la insurgencia, a sangre y fuego”.
El ex congresista Orlando Beltrán, secuestrado por más de seis años y liberado el miércoles por las FARC en compañía de otros tres ex parlamentarios, dijo que los familiares de quienes permanecen como rehenes temen que la muerte de Reyes pueda entorpecer un intercambio humanitario.
Sin embargo, anotó que en otras ocasiones el grupo rebelde ha sufrido duros reveses y no ha abandonado la opción del intercambio.
“El acuerdo humanitario es una exigencia de las FARC y los familiares la han acogido y la han impulsado. Hay un avance en esos términos y creo que las FARC no van a romper con todo el trabajo que se ha venido haciendo”, señaló Beltrán
El ex ministro de Defensa colombiano, general Rafael Samudio, alertó sobre la posibilidad de que el hecho pueda afectar la integridad de los rehenes.




