Afirma que obispo quiere que se separe definitivamente de la diócesis
BOGOTÁ.- El sacerdote colombiano Manuel Mancera, quien alertó el grave estado de salud de la secuestrada ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, fue separado hoy de su parroquia en el municipio La Libertad en el selvático departamento del Guaviare.
Mancera denunció a periodistas locales que el obispo de la diócesis de San José del Guaviare, Guillermo Orozco, le ordenó un descanso de 30 días por revelar la situación de salud de la dirigente política.
"Lo que el obispo quiere es que me retire totalmente de la diócesis, que yo me vaya un tiempo a descansar, y después, cuando vuelva, (decirme que) aquí no hay trabajo. Es una forma de echada. El ha obrado muy ligeramente, porque ni siquiera ha hablado conmigo", dijo.
El sacerdote se manifestó en contra de la decisión del obispo Orozco, y señaló que no está dispuesto a acatarla, por considerar que es injusta.
Macera alertó sobre el estado de salud de Betancourt, cuando reveló haber conversado con un guerrillero que le dijo: 'Oiga, padrecito, ore por nosotros, ore por Ingrid porque está muy mal, solamente le digo que está muy mal'.
Las FARC mantiene secuestrada a la ex candidata presidencial desde el 23 de febrero de 2002, y su intención es canjearla, junto con otros 39 rehenes, por 500 guerrilleros presos en cárceles de Colombia y de Estados Unidos.
Las denuncias del religioso alertaron al mundo y llevaron al gobierno de Francia a movilizar un avión médico para tratar de prestarle atención de urgencia a Betancourt.
Sin embargo, la misión médica francesa regresó este miércoles a París, luego que las FARC se negaron a permitir su acceso al lugar donde mantienen cautiva a Betancourt, porque la operación no fue debidamente coordinada con la dirigencia de la guerrilla.
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