José Miguel Insulza, secretario general del organismo, anunció que la asamblea general dio a los golpistas un plazo de 72 horas para que devuelvan el país y la Presidencia al mandatario depuesto
TEGUCIGALPA.— La OEA le dio ayer 72 horas a Honduras para devolver la Presidencia a Manuel Zelaya, quien a su vez postergó por igual lapso su regreso al país inicialmente anunciado para hoy, acumulándose presión internacional sobre el gobierno hondureño provisional que lo sustituyó.
La asamblea general de la Organización de Estados Americanos (OEA) instruyó a su secretario general José Miguel Insulza a que realice las gestiones diplomáticas dirigidas a restaurar la democracia y el Estado de derecho, y la restitución del presidente José Manuel Zelaya.
“De no prosperar estas iniciativas en un plazo de 72 horas, la Asamblea General Extraordinaria aplicará inmediatamente el artículo 21 de la Carta Democrática Interamericana para expulsar a Honduras”, agregó.
En consonancia, Zelaya dijo que retardará 72 horas su regreso a su país. “La OEA ha pedido 72 horas y estamos dispuestos a apoyar esa decisión”, dijo en conferencia de prensa la madrugada del miércoles en Washington.
Inicialmente Zelaya había anunciado que hoy regresaría a su país acompañado por el propio Insulza y por la presidenta argentina Cristina Kirchner.
“Habíamos planificado un retorno para este jueves. En vista de que la OEA solicitó 72 horas, esperaremos esas horas para continuar con este proceso”, agregó.
Unas horas después deldel ultimátum, el gobierno de Micheletti advirtió que no admite intervenciones externas, al tiempo que iniciaba esfuerzos para acercarse a la comunidad internacional y convencerla de que no se han violentado las leyes.
“No estamos dispuestos a restituirlo, porque él ha cometido delitos”, declaró ayer a la radio colombiana la FM.
“Esperamos la comprensión y la rectificación de estos países que realmente sólo han escuchado una parte del problema”, señaló.
Desde su casa de Tegucigalpa, el canciller interino, Enrique Ortez añadió que no existe ningún tipo de negociación con algún gobierno extranjero ni con organismos como la OEA.
“La soberanía no se negocia, nosotros no estamos negociando absolutamente nada”, sentenció el veterano político hondureño.
Pese a la férrea postura de no permitir el ingreso de Zelaya bajo pena de arrestarlo, Ortez dijo que el gobierno interino se reunirá con una misión de países de la OEA.
En Washington, el embajador del gobierno de Zelaya ante la OEA, Carlos Sosa, declaró que el secretario general del organismo designará a algunas personalidades en Honduras para que entreguen al gobierno interino el comunicado oficial del ultimátum.
El martes la ONU había condenado el golpe y pedido la restitución de Zelaya, en tanto organismos financieros internacionales habían congelado sus préstamos.
La Asamblea General de ONU, en cuya tribuna el presidente depuesto defendió su causa, aprobó una resolución por unanimidad condenando el golpe y pidiendo su restitución.
Mientras tanto, organismos financieros como el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) anunciaron que suspenderán los préstamos y desembolsos a Honduras.
Roberto Micheletti, el nuevo presidente designado por el Congreso Nacional, aseguró la noche del martes que ante el bloqueo de los organismos internacionales se garantizarían 20 millones de lempiras (un millón de dólares) para luchar contra la gripe A y otros 30 millones (1.6 millones de dólares) para prevenir inundaciones.
Por su parte, el fiscal general Luis Alberto Rubí anunciaba una orden de captura internacional contra Zelaya, al que acusa de 18 delitos, incluyendo traición a la patria, abuso de autoridad y corrupción.
Rubí advirtió que inmediatamente” que Zelaya ponga un pie en el país será detenido.
“El problema más difícil es cómo evitar un aislamiento total y convertirnos en un país paria”, dijo el analista y director del Movimiento Consenso Ciudadano, Efraín Díaz.
“La comunidad internacional tiene que agotar determinados pasos antes de aislarnos”, sostuvo antes de agregar que la visita de Insulza sería inapropiada y más que ayudar, agravaría más el problema.
Zelaya afuera sí es Presidente
El empresario derechista Ricardo Martinelli asumió ayer la presidencia de Panamá para el próximo quinquenio con la promesa de cambiar el rostro a ese país, que ha enfocado sus esfuerzos a una multimillonaria inversión para la expansión de su canal interoceánico.
Ahí estuvo presente Manuel Zelaya en calidad de Presidente de Honduras.
Martinelli, de 57 años, llegó al poder tras su contundente victoria en los comicios del 3 de mayo impulsado por el movimiento Alianza por el Cambio integrado por fuerzas conservadoras y de derecha.
Es el quinto presidente elegido en las urnas, tras la caída del régimen del dictador Manuel Antonio Noriega.





