La guerrilla dijo que no acepta la ayuda internacional para Ingrid Betancourt, pues no es resultado de la concertación, sino de mala fe
BOGOTÁ.— La cúpula de la guerrilla colombiana de las FARC rechazó ayer en un comunicado la misión médica enviada por el gobierno de Francia para atender a Ingrid Betancourt y otros rehenes, al calificarla de “improcedente”.
“Por las mismas razones expuestas al CICR (Comité Internacional de la Cruz Roja) el 17 de enero, la misión médica francesa no es procedente y mucho menos cuando no es resultado de la concertación, sino de la mala fe de (presidente colombiano, Álvaro) Uribe ante el gobierno del Elíseo, y una burla desalmada a las expectativas de los familiares de los prisioneros”, señaló el comunicado.
“No actuamos bajo chantajes ni bajo el impulso de campañas mediáticas”, indica el texto divulgado en internet a través de la Agencia Bolivariana de Prensa, que suele difundir los documentos de Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas).
“Si a comienzos de año el presidente Uribe hubiese despejado (los poblados de) Pradera y Florida por 45 días, tanto Ingrid Betancur (sic), como los militares y los guerrilleros presos ya habrían recobrado su libertad, y sería la victoria de todos”, añade el texto.
En el comunicado de cuatro puntos, con fecha de ayer, el secretariado del grupo rebelde lamenta “profundamente” que “mientras propiciábamos hechos palpables en dirección al canje de prisioneros, el presidente Uribe planificaba y ejecutaba el artero asesinato del comandante Raúl Reyes” y califica a Uribe como “el obstáculo principal” para un canje de prisioneros.
“Quien ordena a sus generales el rescate militar a sangre y fuego, no quiere el canje. Quien ofrece millones de dólares instando a la deserción con prisioneros, no está por el intercambio. Eso es Uribe: el obstáculo principal y el enemigo número uno del canje”, añadieron.
Aseguran que la única condición para negociar la liberación de Betancourt y los otros rehenes es la desmilitarización de Pradera y Florida en el suroeste del país “para concretar allí, con la garantía de la presencia guerrillera, el acuerdo de canje humanitario”.
Los rebeldes reiteraron que la libertad de los guerrilleros presos en cárceles de Colombia y Estados Unidos es su prioridad y que “no estamos reclamando a nadie el estatus de refugiado”.
El presidente francés había enviado a Bogotá un avión con equipo médico para socorrer a Betancourt y otros rehenes.




