Embajadores latinoamericanos aseguran que la única salida a la crisis hondureña será la restitución del depuesto presidente
WASHINGTON.- Los embajadores de Argentina y Honduras ante Estados Unidos insistieron hoy en que la única salida a la crisis hondureña y para que se reconozcan los comicios de fin de mes es que el Congreso del país centroamericano cese las "tácticas dilatorias" y permita la restitución del depuesto presidente, Manuel Zelaya.
Las exigencias del embajador de Argentina, Héctor Timerman, y de Honduras, Eduardo Reina, realizadas en rueda de prensa en Washington, pusieron de manifiesto las continuas disputas sobre el acuerdo Tegucigalpa-San José, firmado hace cinco días.
La disputa gira en torno a cuál es la lectura correcta del punto cinco del acuerdo: para el bando de Zelaya, éste estipula su restitución, mientras que para el del presidente interino, Roberto Micheletti, solo establece que el Congreso realice consultas sobre el posible retorno.
"Cualquier solución que no implique la restitución del presidente Zelaya es la aceptación por parte de la comunidad internacional de que hay métodos alternativos a los constitucionales para remover presidentes y eso es lo que nosotros queremos evitar", dijo Timerman.
"No hay métodos alternativos, no debe haber métodos alternativos, y no vamos a aceptar métodos alternativos de remoción de presidentes en América Latina", enfatizó el diplomático.
Timerman advirtió del temor en la región "de que Honduras sea la puerta de entrada a una etapa de promoción de golpes civiles que alteren esta transición exitosa que estábamos llevando adelante hacia la democracia".
Mientras, Reina dijo que el cumplimiento del acuerdo "pasa por el punto cinco" que, a su juicio, se estableció "en el espíritu" del acuerdo de San José para la restitución de Zelaya.
"Se llama al Congreso de Honduras a resolver la situación a como estaba antes del 28 de junio", cuando un golpe de Estado destituyó a Zelaya, señaló Reina, quien agregó que el acuerdo en ninguna parte habla de que sea el Gobierno de facto el que encabece el de transición tras los comicios del próximo 29 de noviembre.
Según el cronograma del acuerdo, a más tardar mañana debe quedar conformado e instalado el Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional.
"Los tiempos están claros y ellos (el Gobierno de facto) han querido dar largas... (el Congreso hondureño) busca ganar tiempo, acercarse a las elecciones y busca dividir a la comunidad internacional", se quejó Reina.
Señaló que el secretario de Estado adjunto para América Latina, Thomas Shannon, hoy le manifestó que la posición de Estados Unidos sigue siendo la misma: la restitución de Zelaya.
Por su parte, el embajador de Honduras ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Carlos Sosa, dijo que los partidarios de Zelaya mantienen un "prudente optimismo" sobre la resolución de la crisis.
"Elecciones previamente restitución de Zelaya, ese es el objetivo. ¿El plazo?, esperamos a seguir confiando en la buena voluntad de todos los hondureños", manifestó Sosa.
Una fuente cercana al Gobierno de facto dijo que quienes manipulan lo establecido en el acuerdo son los partidarios de Zelaya y que el acuerdo "no dice que haya que restituirlo sino que se realicen consultas sobre si hacerlo o no".
Parte de la confusión y discordia derivan del lenguaje del punto cinco, que autoriza al Congreso a hacer consultas con las instancias "pertinentes" y "resuelva en lo procedente en respecto a retrotraer la titularidad del Poder Ejecutivo a su estado previo al 28 de junio" hasta que termine su período actual el 27 de enero de 2010.
Las declaraciones de Shannon a la cadena CNN en español, en las que aseguró que EU respetará lo que el Congreso de Honduras decida sobre el futuro de Zelaya, dieron pie a especulaciones y críticas por la presunta ambigüedad de Washington.
Zelaya pidió en una carta a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, que aclarara la posición de Estados Unidos y si reconocerá los resultados de los comicios.
Así, el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, dijo hoy que EU apoya la restitución, pero enfatizó en que Washington aceptará lo que las partes acuerden en esta fase del proceso.
Kelly consideró que no corresponde a Estados Unidos interpretar el acuerdo y que, en todo caso, se trata de un "proceso hondureño".
Una Comisión de Verificación, encabezada por el ex mandatario chileno Ricardo Lagos, se encuentra en Honduras para analizar la conformación del Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional.
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