La resolución reafirma el principio de que el territorio de un Estado es inviolable y no puede ser objeto de ocupación militar
WASHINGTON.- El Consejo Permanente de la OEA aprobó ayer por unanimidad una resolución consensuada por Ecuador y Colombia que establece que el gobierno colombiano violó la soberanía y la integridad territorial de Ecuador con una incursión militar el pasado sábado, así como los principios del derecho internacional.
El consenso entre ambos países fue alcanzado tras “14 horas de negociaciones”, según el embajador de Panamá ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Arístides Royo, quien encabezó el grupo de trabajo para lograr un acuerdo sobre la resolución.
El martes por la tarde en el Consejo Permanente, la gran mayoría de los países que hicieron uso de la palabra manifestaron posturas de rechazo al operativo colombiano, con la excepción de Estados Unidos, que apoyó a Colombia.
El secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, calificó el documento como “una muestra de paz y entendimiento”.
La canciller de Ecuador, María Isabel Salvador, así como el embajador de Colombia ante la OEA, Camilo Ospina, se mostraron satisfechos del consenso alcanzado, que fue acogido por los 34 países miembros con aplausos.
La resolución acordada entre Ecuador y Colombia reafirma el “principio de que el territorio de un Estado es inviolable y no puede ser objeto de ocupación militar ni de otras medidas de fuerza tomadas por otro Estado, directa o indirectamente, cualquiera que fuera el motivo, aún de manera temporal”.
La crisis entre ambos países, que ha tenido también derivaciones en Venezuela, se generó por una acción de militares colombianos contra un campamento de la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que se saldó con la muerte de 23 miembros.
El número dos de las FARC, Luis Edgar Devia, alias Raúl Reyes, fue uno de los abatidos.
Creación de una comisión
La resolución establece, además, la creación de una comisión, encabezada por el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) e integrada por cuatro embajadores designados por éste, que “visite ambos países recorriendo los lugares que las partes indiquen, eleve el correspondiente informe a la reunión de consulta de ministros de Relaciones Exteriores y proponga fórmulas de acercamiento entre ambas partes”.
Por último, ratifica convocar una reunión de cancilleres para el lunes 17 de marzo en la sede de la OEA en Washington, con el fin de que examine los hechos y formule las recomendaciones pertinentes.
El embajador venezolano, Jorge Valero, dijo que apoyaba esta resolución porque representa “la voluntad de este cuerpo” de rechazar todo intento de agresión de un país a otro.
Valero, quien había rechazado las implicaciones colombianas de que su gobierno estaba apoyando financieramente a las FARC, aprovechó para criticar el Plan Colombia y el Plan Patriota, base del sistema de defensa colombiano, afirmando que se tratan de un “acecho a la seguridad hemisférica”.
“Hoy la OEA ha superado una prueba histórica, que ratifica su razón de ser, pues éste es un organismo llamado a velar por el mantenimiento de la paz y la seguridad hemisférica”, indicó Salvador.
El embajador Ospina, por su parte, dijo que ahora el secretario general “tiene por delante una gran responsabilidad, ya que “afronta una tarea compleja con una misión amplia y con el objetivo básico de lograr un acercamiento” entre ambos países.
Todos los países miembros de la OEA felicitaron a Ecuador y a Colombia por haber dado “este importante paso” y expresaron su esperanza a que se restablezcan cuanto antes las relaciones de “hermandad y fraternidad” que siempre han regido entre los dos.
Únicamente Nicaragua ensombreció con su intervención la alegría del momento, ya que aprovechó la resolución para reclamar el respeto de Colombia a su “soberanía marítima” en referencia al grupo de islas que reclama, entre ellas San Andrés.




