Melanie y Lorenzo Delloye Betancourt, los hijos de la rehén colombiana Ingrid Betancourt, expresaron su apoyo y reconocieron el valor e integridad de su madre
Melanie y Lorenzo Delloye Betancourt, los hijos de la rehén colombiana Ingrid Betancourt, expresaron su apoyo y reconocieron el valor e integridad de su madre, quien cumplió seis años en cautiverio el pasado mes de febrero, después de su secuestro a manos de las FARC.
Los jóvenes escribieron una carta de apoyo a su madre, en respuesta a los escritos de la ex candidata presidencial colombiana.
“Eres resistente, valiente, inteligente y fuerte. Yo lo sé, la resistencia, el coraje, la fuerza no son infinitas. Sólo te pedimos un poco más. Sólo un poco… Debes resistir, mamá,” son los comentarios de aliento de dos jóvenes que han luchado desde el momento del secuestro por la liberación de su progenitora.
“Tú que sufres y luchas todos los días en la humildad, tú que encuentras todavía la fuerza de rehusar el juego de tus secuestradores, ten la seguridad de que nos engrandeces. Nos has engrandecido a todos”, escriben los chicos, de 19 y 20 años en la carta que aparece por primera vez en el libro Cartas a mamá desde el infierno, publicado en español por la editorial Grijalbo.
Ingrid Betancourt, quien se describe ahora como débil y cansada, envió en diciembre un texto a su madre, Yolanda Pulecio, para darles una prueba de vida a ella y a sus hijos, que desconocían si ella estaba viva o muerta, desde 2003, cuando las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) grabaron un video.
Al saber que su madre estaba con vida, el aliento llegó de nuevo a los jóvenes.
“Durante todos estos años, buscamos desesperadamente comunicarme contigo y saberte viva. Y de pronto ahí estabas. Tan próxima, tan cerca de nosotros. Leyendo tu carta, encontré tu voz,” dicen Mela y Loli, como los nombra su madre.
Ambos comentan el caso de Ingrid Betancourt y de todos prisioneros ha traspasado fronteras, conmoviendo a miles de personas que se identifican con la prisionera más renombrada en el mundo.
“Toda América Latina se moviliza. La situación de los rehenes en Colombia se ha convertido en un asunto político internacional”, escriben.
Y expresan su decepción por el primer mandatario Álvaro Uribe. “El presidente colombiano, del que hubiéramos podido esperar más compasión, humanidad o simplemente protección, ha dejado pasar todos estos años manifestando indiferencia, o peor aún, construyendo cada vez nuevos obstáculos para hacer fracasar todas las tentativas de llegar a un acuerdo”, critican los jóvenes.




