La ex candidata a la vicepresidencia de Colombia recuerda la fuerte depresión que vivieron durante su cautiverio
Clara Rojas dice que Ingrid Betancourt lleva la política en la sangre y dentro de poco estará de vuelta en ese terreno.
“Conociéndola como la conozco, creo que dentro de poco estará ligada a la vida nacional y desde luego en la política”, aseguró en entrevista con Adela Micha, en la segunda emisión de Imagen Informativa.
Rojas, quien fuera su compañera de fórmula cuando en 2002 compitieron por el Partido Verde para la presidencia y vicepresidencia de Colombia, también estaba con ella en febrero de ese mismo año cuando fueron secuestradas por las FARC.
Pasaron de ser amigas personales y candidatas en la política, a compañeras de cautiverio.
Incluso compartieron el nacimiento del hijo que Clara procreó con un guerrillero estando secuestradas en algún lugar de la selva, Emanuelle, quien fue entregado por la guerrilla a unos campesinos para su seguridad y que terminó bajo la protección del gobierno de Álvaro Uribe.
Después ambas fueron separadas por estrategia de la guerrilla.
Desde que Clara fue liberada, tras la negociación que llevó a cabo el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, hace seis meses, no se habían visto.
Un día después de que Ingrid fue rescatada, en una operación “ultrasecreta” en la que más tarde se sabría participaron los gobiernos de Colombia y EU , se volvieron a encontrar.
¿Qué pasó en ese primer encuentro?
Clara lo describe durante la entrevista como un momento muy cálido.
“Tengo la impresión de que Ingrid está en lo que está y con la mirada en alto”, dijo Clara.
Aseguró que verla fue un alivio a la preocupación por su estado de salud física y emocional.
“Pisar la libertad mejora en un 80 por ciento”, dice como rememorando los días que vivieron con las FARC, cuando las fotos de ambas mostraban a dos seres débiles y distantes.
Cuestionada sobre si durante su secuestro pensaron en morir, Rojas acepta que durante el cautiverio sufrieron una fuerte depresión, sin embargo, en su caso no alcanzó a pensar en la muerte como una alternativa, porque en su mente estaba rescatar a su hijo.
Rojas, dedicada a su hijo que ahora tiene cuatro años, dijo que escribirá un libro de sus memorias que la mantendrá ocupada por los próximos seis meses.
Se espera que ambas participen en la marcha convocada para el próximo 20 de julio para pedir por la liberación de quienes aún permanecen en poder de las FARC.
¿Volverían juntas a la política? De momento Clara Rojas no lo tiene claro. Está convencida de que eso es algo que le tomará tiempo pensar.




