El Congreso aprueba suspender algunos derechos durante el toque de queda; éste podría prorrogarse
TEGUCIGALPA. El Congreso de Honduras aprobó ayer la suspensión de algunas garantías individuales durante las horas en que está vigente el toque de queda (de 9 de la noche a las 5 de la mañana), mientras el gobierno de Roberto Micheletti desafió el ultimátum de la OEA de restituir al depuesto presidente Manuel Zelaya.
El acuerdo del Congreso fue avalado por aclamación y suspende la libertad de asociación y de circulación, entre otras, confirmó el diputado Rolando Dubón, del Partido Liberal. “No se trata de un Estado de excepción ni de un Estado de sitio’’, aseguró.
“Esto se hace por el riesgo que existe, porque se sospecha que hay muchas personas de otros países en Honduras y se teme que puedan intentar acciones contra la ciudadanía y el nuevo gobierno”, añadió, aunque no dio más detalles de la supuesta presencia de extranjeros.
Dijo que están exceptuados de la suspensión de garantías ambulancias, bomberos, patrullas y vehículos que transportan combustibles y los diarios locales. Tampoco hay restricciones para los medios de comunicación, aseguró.
El decreto legislativo establece que el toque de queda “podrá prorrogarse por más tiempo (se amplió de 48 horas, primero, y luego hasta el viernes) en caso que las circunstancias lo ameriten”.
Los artículos suspendidos temporalmente son el 71, 78, 79, 80 y 81, para que, con estas medidas, las autoridades puedan detener a cualquiera por más de 24 horas, prohibir a las personas que se reúnan o participen en manifestaciones públicas, impedir que presenten peticiones y circulen libremente, salgan, entren o permanezcan en ese territorio, según sea el caso.
“Esas disposiciones ya se aplicaban en el toque de queda que prevalece en el país desde hace tres días”, explicó el vicepresidente del Congreso, Ramón Velásquez.
En tanto, en rueda de prensa en Tegucigalpa, Roberto Micheletti llamó a los presidentes que intentan acompañar a Zelaya en su regreso a Honduras el próximo fin de semana que por favor “no intercedan en asuntos que no les corresponden”.
Desde Panamá, el depuesto presidente Manuel Zelaya se dijo “preocupado por la suspensión de las garantías individuales decretada por el gobierno golpista”, y aseguró estar listo para retornar a su país entre viernes y sábado, luego de que venza el ultimátum de la OEA.




