La OEA llama a un congreso extraordinario para frenarlos amagosde guerra
BOGOTÁ/QUITO/CARACAS. La crisis diplomática que enfrenta a Colombia con Ecuador y Venezuela se agudizó ayer con el rompimiento de las relaciones diplomáticas con Quito y la expulsión del embajador colombiano en Caracas, mientras la OEA convocó a un consejo extraordinario para acallar los tambores de guerra.
El gobierno de Ecuador comunicó al de Colombia la ruptura de sus relaciones diplomáticas por la “evidente violación de la soberanía nacional y de la integridad territorial” de ese país, informó la Cancillería en Quito.
Además, por “las graves acusaciones contenidas en el comunicado difundido en esta fecha por la Presidencia de Colombia que insinúa acuerdos entre las FARC y el Gobierno del Ecuador, así como por las aseveraciones cínicas y temerarias del general Óscar Naranjo, director de la Policía Nacional de Colombia”.
Entretanto, el canciller venezolano, Nicolás Maduro, anunció que se decidió expulsar al embajador de Colombia, Fernando Marín, y a todo el personal de esa delegación diplomática en Caracas. “No podemos ser pusilánimes, ambiguos ni cobardes cuando a un hermano se le agrede. Es justo decir a los cuatro vientos que uno se siente satisfecho porque también con esto estamos defendiendo a Ecuador”, indicó.
El rompimiento de las relaciones con Colombia por parte de dos de sus vecinos, tema que será analizado mañana por la OEA en Washington a partir de las dos de la tarde, hora de la Ciudad de México, se debe a la operación militar efectuada el pasado sábado por tropas colombianas en suelo ecuatoriano, en la que murieron 21 rebeldes, entre ellos el portavoz y “número dos” de las FARC, “Raúl Reyes”.
La sesión extraordinaria, en el que están representados los 34 países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), fue convocada ayer después de que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, pidiera la intervención del organismo, así como de la Comunidad Andina (CAN) y del Mercosur.
Correa quiere que esas instancias evalúen lo que considera una “masacre” en su territorio, tesis apoyada por su colega venezolano, Hugo Chávez, al que visitará el miércoles en Caracas, después de reunirse hoy en Lima con el mandatario peruano, Alan García, en una gira que también lo llevará a Brasil, Panamá y República Dominicana para explicar las causas de la crisis con Colombia.
Colombia, mientras tanto, tras garantizar que no movilizará tropas a sus fronteras con Ecuador y Venezuela, dijo que denunciará ante la ONU y la OEA presuntos “acuerdos” entre los Gobiernos de esos países y las FARC.
También pedirá a la OEA que investigue una presunta donación de 300 millones de dólares y de una dotación de armas del Gobierno venezolano a las FARC.
La OEA tiene obligación de velar por la “solución pacífica de controversias”, así como de “procurar la solución de los problemas políticos, jurídicos y económicos que se susciten entre ellos”.




