Una mujer de 45 años, Lydia Gouardo, habitante de la ciudad de Coulommes, a unos 40 km al este de París, conoció una situación semejante a la de la austríaca Elisabeth Fritzl, al haber sido violada, secuestrada y maltratada por su padre entre 1971 y 1999, del cual tuvo seis hijos
>Una mujer de 45 años, Lydia Gouardo, habitante de la ciudad de Coulommes, a unos 40 km al este de París, conoció una situación semejante a la de la austríaca Elisabeth Fritzl, al haber sido violada, secuestrada y maltratada por su padre entre 1971 y 1999, del cual tuvo seis hijos.
Si bien Lydia Gouardo no permaneció encerrada como la mujer austriaca, su padre, Raymond, consiguió mantenerla siempre junto a él, desde su infancia hasta los 36 años, aterrorizándola gracias a la negligencia de la justicia y de los servicios sociales.
Raymond Gouardo, que no era el padre biológico de Lydia, pero que la había reconocido como hija, murió en 1999, sin haber sido juzgado.
Su compañera, Lucienne Ulpat, de 68 años, fue condenada el 18 de abril por la justicia a cuatro años de prisión condicional, por “no impedir un crimen” y por “agresión sexual” de uno de los hijos de Lydia.
El drama de Lydia comenzó en 1971, cuando tenía ocho años. Su madrastra le “sumergió las piernas en agua hirviente”, provocándole quemaduras de tercer grado. Lydia fue hospitalizada unos veinte días.




