A las celebraciones asisten personas sanas para contraer el virus durante el verano, pues creen que corren menos riesgos
Reportes provenientes del Reino Unido indican la existencia de fiestas organizadas con el propósito de provocar contagios colectivos de influenza humana, similares a las presuntas fiestas del sida de décadas pasadas, según informó la BBC de Londres
A las celebraciones asisten personas sanas para contraer el virus durante el verano, pues consideran que en esta época del año corren menos riesgo de desarrollar complicaciones y una vez que llegue el invierno, durante el cual podría aumentar la severidad de la enfermedad, ya cuenten con inmunidad.
El doctor Richard Jarvis, director del comité de salud pública de la Asociación Médica Británica (MBA, por sus siglas en inglés) admitió que la posibilidad de desarrollar defensas contra el patógeno en estos meses es real, aun si éste muta un poco, pero advirtió que existen algunas desventajas.
“No creo que sea una buena idea. Yo mismo no lo haría”, dijo el especialista. “Es un virus bastante benigno, pero la gente se enferma de cualquier modo y existe el riesgo de que mueran”.
Al ser consultado por el rotativo, Liam Donaldson, titular de la cartera de salud en la nación europea, consideró que es un grave error participar en este tipo deactividades.
“Todavía no sabemos suficiente sobre el perfil de riesgo del virus y mientras en Reino Unido ha sido benigno en general, adultos jóvenes de otras partes del mundo que alguna vez estuvieron sanos han muerto”, declaró.
Por otro lado, el doctor Jarvis recomendó no buscar activamente contagios, porque éstos podrían alterar la estrategia empleada hasta el momento para combatir al virus que han estado implementando las autoridades sanitarias británicas. A diferencia de Estados Unidos, Reino Unido se ha centrado en contener la propagación del virus A H1N1 y no en mitigar sus efectos.
“Hasta ahora, la respuesta ha sido magnífica. Lo hemos contenido mejor de lo que esperábamos y eso nos ha dado tiempo. Estamos acercándonos a una vacuna y queremos que eso continúe”, señaló Jarvis. “Intentar contraer el virus sólo contribuirá a supropagación”.
A pesar de que Londres y Birmingham, las urbes con el mayor índice de contagios, han comenzado a cambiar su táctica, los enfermos en la mayor parte del territorio son monitoreados de cerca por médicos, mientras sus familiares reciben antivirales para evitar la adquisición de la infección.
“Si llegamos al punto en el que la contención ya no sea posible, no seremos capaces de monitorear los casos de manera tan cercana o proveer antivirus tan rápidamente. ¿Lo consideraremos un virus benigno en ese caso?”, cuestionó Jarvis.
Este problema ocasionaría otros de igual gravedad, como la insuficiencia del personal de salud y fatiga en los elementos que queden activos, además de un posible acaparamiento de medicamentos antivirales.
“Los doctores cansados toman malas decisiones y se vuelven vulnerables a una variedad de problemas de salud”, dijo.
Vivienne Nathanson, encargada de ciencia y ética de la MBA anotó que algunas compañías podrían estar comprando grandes cantidades de medicamentos para el consumo de sus empleados. Además de la poca efectividad de esta medida, la doctora recordó el riesgo de que el virus se haga inmune.
“Si abusamos de ellos y los usamos de forma inapropiada, habrá más posibilidades de que desarrolle resistencia”, advirtióNathanson.
En décadas pasadas, se han documentado varios casos de fiestas de contagio de sida, a las que, de acuerdo con artículos publicados en varios medios internacionales, asisten predominantemente hombres homosexuales. La práctica es conocida comobugchasing.




