Prevé, en caso de ser reelecto, una media de 3.0 por ciento en los próximos cuatro años
Madrid, Esapaña.- El jefe de gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero aseguró hoy que la economía española seguirá creciendo y creando empleo alcanzando una media de 3.0 por ciento en los próximos cuatro años, si es reelecto.
En una comida informativa organizada por KPMG y Europa Press, dentro del ciclo 'Los retos de la economía española en 2008', el mandatario criticó 'el mensaje pesimista' que se ha transmitido en las últimas semanas sobre la economía española.
"No hay ninguna razón objetiva y fundada que permita sostener con honestidad un mensaje pesimista, mucho menos catastrofista. Ni sobre la situación actual ni, aún con mayor fundamento sobre el futuro", subrayó ante los empresarios presentes.
Si bien reconoció que enero fue malo para el empleo, dijo que se trata de un ajuste concentrado y estrechamente asociado, directa e indirectamente al deterioro del sector inmobiliario, 'en ese contexto temporal y sectorial debe ser interpretado'.
Aseguró que en 2008 la tasa de desempleo estará 'claramente por debajo del 8.5 por ciento.
Rodríguez Zapatero adelantó además que en el próximo Consejo de Ministros se aprobará una nueva dotación al Fondo de Reserva de la Seguridad Social de cuatro mil 700 millones de euros.
Con esta cantidad el fondo tendrá un total de 51 mil millones de euros, cerca del 5.0 por ciento del Producto Interno Bruto.
Para el jefe del gobierno y candidato a la reelección por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) para los comicios del próximo 9 de marzo, esta ha sido una legislatura de la que 'España sale más fuerte, más potente, más modernizada y preparada para el futuro'.
"Continuaremos asegurando la estabilidad de las cuentas públicas y en dos años seremos ya el país con menos deuda de todas las potencias económicas", afirmó.
Señaló que las expectativas de la economía española para conseguir esos resultados son más que sólidas, aún contando con la mayor incertidumbre que estamos viviendo en los últimos meses, como consecuencia de los efectos de la crisis hipotecaria en Estados Unidos.
Así como del impacto en los precios del petróleo y las materias primas, aunque aclaró que 'ninguna de esas tensiones tiene un origen específicamente español, ninguna es consecuencia de ninguna debilidad propia, ninguna se deriva de la gestión del gobierno', enfatizó.
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