Alrededor de cuatro mil delegados de unos 180 países iniciaron ayer una serie de reuniones a favor de un acuerdo contra la crisis ambiental
BARCELONA.— Alrededor de cuatro mil delegados de más de 180 países emprendieron ayer en Barcelona, España, la fase final de negociación previa a la cumbre sobre el clima de diciembre en Copenhague, con la misión de encontrar “opciones claras” para lograr un nuevo acuerdo de lucha contra el calentamiento del planeta.
“Su trabajo consiste en encontrar opciones claras para los políticos sobre los principales puntos (del futuro acuerdo) para permitir que los ministros puedan decidir en Copenhague”, lanzó la ministra danesa de Medio Ambiente, Connie Hedegaard, quien presidirá la cumbre de diciembre, ante los delegados presentes en la apertura de la reunión en la capital catalana.
“No la próxima vez, sino ahora, este viernes”, insistió.
Barcelona es la última cita de la comunidad internacional bajo elección de Naciones Unidas antes de la conferencia de Copenhague, del 7 al 18 de diciembre, cuya misión es concluir un nuevo acuerdo que sustituya al actual Protocolo de Kyoto.
“El reloj ha llegado casi a cero y, como siempre, el tiempo vuela”, advirtió por su parte el máximo responsable de Naciones Unidas para el Cambio Climático, Yvo de Boer.
“Estos últimos cinco días son críticos en el camino al éxito en Copenhague. Tienen que ser utilizados con sabiduría”, agregó.
Durante el acto inaugural, la vicepresidenta primera del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, anunció que España aportará 100 millones de euros adicionales de aquí a 2012 con el objetivo de “reforzar los esfuerzos tempranos” en la lucha contra el cambio climático.
La Unión Europea (UE) estimó en 100 mil millones de euros la cantidad necesaria hasta 2020 para ayudar a los países en vías de desarrollo a que adopten un modelo de crecimiento más sostenible.
La Unión Europea, a través de su presidente en turno, el primer ministro sueco Fredrik Reinfeldt, pedirá hoy a Obama que acuda a la cumbre de Copenhague con un “compromiso claro” contra crisis climática.
Satélites serán ojos de mares
MOSCÚ.— Rusia lanzó con éxito un cohete Rokot con dos satélites europeos, el SMOS y el Proba-2, que tendrán como objetivo proporcionar datos sobre el calentamiento del planeta y otros cambios climáticos, informó ayer la agencia rusa RIA Novosti.
“El lanzamiento del Rokot con los dos satélites hecho por la Agencia Espacial Europea fue un éxito”, dijo un responsable de las fuerzas aeroespaciales rusas.
El lanzamiento se llevó a cabo desde la base militar de Plesetsk, añadió la agencia.
El SMOS debe recoger señales emitidas por las aguas y medirá la salinidad de los océanos, dijo la fuente.




