Josef Fritzl abusó de Elisabeth durante 24 años, tiempo que estuvo secuestrada
Más y más terribles detalles están surgiendo del caso de incesto de Amstetten, Austria. El padre de Elisabeth Fritzl repetidamente la violaba frente a los niños que engendró con ella, informó ayer el rotativo alemán Der Spiegel.
“Los niños que Elisabeth Fritzl dio a luz también fueron expuestos a múltiples incidentes protagonizados por su padre, Josef Fritzl, que cometía el delito de violación contra su hija”, dice el reporte.
La versión electrónica del diario aporta nuevos detalles del caso como que durante los primeros nueve años del confinamiento, de 1984 a 1993, Josef mantuvo a Elisabeth en una sola habitación del sótano y fue después cuando empezó a ampliar la improvisada prisión con habitaciones adicionales.
“Elizabeth Fritzl ha dicho que sus años de confinamiento empezaron cuando su padre la encerró en el sótano después de pedirle que lo ayudara a llevar una puerta a la parte baja de la casa. En los primeros dos días la esposó a un tubo y en los siguientes seis a nueve meses le puso una correa para mantenerla prisionera pero le permitió que fuera al baño”, añade el relato basado en las versiones del primer interrogatorio de la policía a Josef Fritzl.
Documentos de la oficina municipal de servicios sociales para los niños revelan que durante años la dependencia había dado seguimiento a la familia sin haber detectado jamás ningún comportamiento sospechoso.
“Empleados de la dependencia comentaron que la señora Fritzl se recuperó del shock inicial, después que Josef Fritzl llevó a uno de los niños que había engendrado con su hija hasta la puerta principal de la casa familiar.
Dijo a su esposa que su hija había huído para unirse a un culto religioso y que acudió a pedir ayuda para educar al niño. Esto sucedió varias veces, y cada vez que los Fritzl registraron a los niños, supuestamente abandonados por su madre, el matrimonio “se comportaba muy amorosos con sus hijos (nietos)”.
Elisabeth Fritzl exculpó a su madre del martirio sufrido en los 24 años que vivió encerrada en el zulo y sometida a violaciones de su padre.
En todos esos años de encierro sólo recibió alimentos y vestidos de su padre, y su madre, Rosemarie, nunca supo nada ni tuvo nada que ver con lo que ocurrió, declaró a la policía Elisabeth, de 42 años.





