La policía de Austria cree que algún familiar avisó a las autoridades sobre los abusos a Elisabeth
París.- La policía de Austria cree que algún familiar avisó a las autoridades sobre los abusos de Josef Fritzl contra su hija, a quien mantuvo encerrada durante 24 años y con la que procreó siete hijos.
"Alguien del entorno (familiar) tiene que haberlo sabido", declaró en rueda de prensa el jefe de la policía criminalística del estado federado de Baja Austria, Franz Polzer.
Para Polzer no hay duda de que alguien tenía que saber algo acerca de lo que hacía Fritzl y es posible que esa persona alertó a la policía la semana pasada de que el austriaco de 73 años visitaría a su hija de 19 años en el hospital, donde ingresó en estado crítico.
Indicó que hay indicios de que el hombre pensaba desde hace meses acabar con la tortura de su hija Elisabeth, pues a fines de 2007 la obligó a escribir una carta dirigida a su familia en la que anunciaba que este verano volvería a Amstetten con sus hijos.
La hipótesis de la policía coincide con la información que publica la revista alemana 'Brigitte' que señaló que uno de los hijos que convivían normalmente con la familia en la 'parte alta' de la casa tuviera una copia de la llave electrónica que daba al sótano.
Además, también se ha podido saber que Fritzl había instalado un dispositivo eléctrico que permitía que la puerta del sótano, que pesa unos 300 kilogramos, se abriera sola si durante días no era accionada.
El jefe policiaco Polzer también informó que el Fritzl se hizo una vez pasar por su hija Elisabeth para anunciar en una llamada telefónica a su esposa que había dejado uno de sus bebés en la puerta de su casa.
La policía austriaca también ha reabierto las investigaciones sobre el posible involucramiento del austriaco en otros casos, como el asesinato nunca esclarecido de una joven en 1986 cerca de la localidad de Mondsee.
El cuerpo de Martina Posch, quien tenía 17 años, apareció en una playa del lago Mondsee 10 días después de su desaparición.
Fritzl gozaba de una cómoda posición económica, pues está registrado como propietario único de seis bienes inmuebles, repartidos en varias localidades de Baja Austria, reveló el registro central de la propiedad.
En la lista figuran la propia casa familiar, tres edificios con numerosos apartamentos y locales comerciales, otra casa y un terreno, por un valor estimado de unos 2.2 millones de euros.
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