De resultar dañada la infraestructura en la región, podría impulsarse un alza en los precios de los hidrocarburos
El mercado petrolero podría convertirse en una de las víctimas de la guerra iniciada la semana pasada en el Cáucaso, por lo que no resulta aventurado esperar un nuevo repunte en su cotización internacional, señalaron especialistas.
Sergio Garcilazo Lagunes, director de la escuela de Negocios Internacionales de la Universidad Panamericana (UP), explicó que de resultar dañada la infraestructura petrolera en la región, podría impulsarse un alza en los precios de los hidrocarburos.
“Venimos saliendo de un aumento al petróleo, pero esto volvería a empujar los precios hacia arriba”, consideró el académico.
Cabe recordar que al cierre de la semana pasada, el precio del crudo había descendido más de 32 dólares contra su récord histórico de 147.27 dólares por barril, alcanzado el 11 de julio en el mercado de Nueva York.
Georgia juega un rol primordial en el transporte de hidrocarburos hacia Occidente, sin pasar por Rusia, a través de una red de ductos que corre desde los grandes productores Azerbaiján, Turkmenistán y Kazakhstán.
Y es precisamente el petróleo el que le permite a esa nación volverse indispensable en el plano geopolítico, al estar situada entre Asia Central y Europa, el Mar Caspio y el Mar Negro.
El país es cruzado en más de 260 kilómetros por el oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan (BTC), desde Azerbaiján hasta Turquía, que en su explotación plena en 2009 transportará diariamente un millón de barriles de petróleo.
“Se debe proteger el control de Georgia para evitar cualquier conflicto en el abastecimiento que brinda a la Unión Europea y otros países”, dijo Garcilazo Lagunes.
Además de que una escalada en los precios petroleros a causa del conflicto en el Cáucaso podría tener un efecto negativo en México debido a la excesiva dependencia de las importaciones de combustibles, no deben descartarse presiones internacionales.
Una menor participación en el mercado petrolero internacional por parte de Azerbaiján, Turkmenistán y Kazakhstán podría traducirse en el mediano plazo en un llamado de atención por parte del principal socio comercial, señaló Garcilazo Lagunes.
“Quizá el vecino del norte nos va a presionar, porque México es el que en un momento dado le ‘saca las castañas del fuego’, aunque por la situación política estadunidense creo que no veríamos en el corto plazo esa presión”, afirmó.
“En el mediano plazo creo que si podrían conminar a una mayor venta de petróleo, aunque estamos ya muy restringidos en ese sentido.”
En el primer semestre del año, la producción y las exportaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex) registraron caídas de 9.7 por ciento y 15.3 por ciento, respectivamente.
Además, el 78 por ciento de las ventas al extranjero tiene como destino a Estados Unidos.
En tanto, Miriam Grunstein, especialista en derecho energético en la firma Thompson & Knight Abogados, señaló que las condiciones del mercado internacional deberían tener un efecto en el trabajo legislativo nacional.
Sin embargo, todavía con petroprecios en niveles elevados, será necesario evaluar el impacto de esta coyuntura en el corto, mediano y largo plazo para determinar su influencia en el actual proceso de reformas a la industria mexicana de hidrocarburos, dijo.
En el caso de la relación del país con la Unión Americana, refirió que se trata más bien de un asunto político más que económico.
“Ciertamente podría haber mayores presiones de Estados Unidos por la vía contractual para tener satisfecha su demanda”, señaló Grunstein, “pero mientras México cumpla las condiciones contractuales pactadas, realmente la presión sería muy poca”.




