Analizan si el deshielo ahora está cerca del punto de no retorno
GINEBRA.— El cambio climático está teniendo un impacto mucho más grave y más rápido sobre el Ártico de lo que se pensaba hasta ahora, según un nuevo estudio de la organización Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF).
El deshielo ártico se ha acelerado gravemente, y los científicos estudian ahora si se está cerca del punto de no retorno, cuando los cambios se hacen irreversibles, señala el WWF.
El nuevo informe, titulado Ciencia sobre el impacto del cambio climático —Una puesta al día— representa el mayor estudio sobre el impacto del calentamiento global en el Ártico desde que se publicó en 2005 un informe sobre la cuestión.
El nuevo estudio, que será presentado hoy en el Consejo Intergubernamental del Ártico, encontró que los cambios —más rápidos de lo previsto— están teniendo lugar a todos los niveles del medio ambiente ártico, la atmósfera, los océanos, el hielo marino, la nieve, las especies, los ecosistemas y las sociedades humanas.
“La magnitud de los cambios físicos y ecológicos en el Ártico crea un desafío sin precedentes para los gobiernos, el sector corporativo, los líderes comunitarios y los conservacionistas”, dijo el doctor Martin Sommerkorn, uno de los autores del informe.
Según los datos del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático, de la ONU, la desaparición completa de la capa ártica elevaría el nivel de los mares 7.3 metros, y por el momento es imposible saber cuál será la evolución en los próximos años.
“Ahora está en manos de las naciones árticas actuar frente a esta evidencia”, señaló Sommerkorn. “Pueden hacer algo si actúan rápido y con contundencia, pero es demasiado tarde para que todo siga igual”, agregó.
La alarmante desaparición de especies en la naturaleza priva a la humanidad de sustancias clave para el desarrollo de nuevos medicamentos, advirtió el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) en un estudio publicado en Singapur.
“La pérdida de hábitats, la destrucción y debilitamiento de ecosistemas, la contaminación ambiental, la explotación y el cambio climático consumen el capítulo de la naturaleza del planeta, incluyendo el tesoro medicinal, que está oculto en la biodiversidad”, informó el director ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner.
El secreto para la producción de nuevos antibióticos, medicamentos para el cáncer o analgésicos podría ser hallado en el mundo animal, dice el estudio titulado Sustaining Life (Mantener la vida), que incluye aportes de más de 100 autores.
Como ejemplo, los especialistas presentan a las ranas del género Rheobatrachus, que fueron descubiertas en los años 80 en Australia. Estos anfibios albergan a sus crías en el estómago. Las larvas secretan en el estómago de la hembra una sustancia que evita que sean atacadas por los ácidos y enzimasdigestivos.
Las primeras investigaciones abrieron la esperanza del desarrollo de un nuevo medicamento contra las úlceras gástricas. “Los estudios no pudieron ser continuados, porque las dos especies se extinguieron y con ellas se perdieron para siempre secretos de la medicina”, subrayaron los editores del informe del PNUMA, Eric Chivian y Aaron Bernstein de la Harvard Medical School.




